
Finlandia apaga su red de telefonía fija tras 140 años; Filipinas estrena conexión satelital directa al móvil
El último gran operador finlandés desmanteló la red de cobre mientras en el Sudeste Asiático se lanza el primer servicio comercial Starlink Direct-to-Cell, marcando dos hitos opuestos en la evolución de las telecomunicaciones globales.
Finlandia clausuró este martes su red nacional de telefonía fija después de más de 140 años de servicio. La operadora Elisa, último gran proveedor que mantenía activa la infraestructura de cobre, realizó una llamada simbólica de despedida entre su director ejecutivo, Topi Manner, y el titular de la Agencia Finlandesa de Transporte y Comunicaciones (Traficom), Jarkko Saarimäki, quien se encontraba en el museo telefónico de la compañía en Helsinki. La conversación concluyó con un informal “kuulemiin” —“hablamos luego” en finés— y puso fin a una red que llegó a situar al país nórdico entre los siete mayores suscriptores de líneas fijas de Europa en la década de 1960. Al momento del cierre, Elisa contaba apenas con unos pocos miles de abonados exclusivos de telefonía fija y llevaba años sin comercializar nuevas conexiones.
El desmantelamiento de la red de cobre responde a una tendencia que se aceleró con la irrupción de la telefonía móvil, impulsada en parte por la propia Nokia, y la posterior expansión de la fibra óptica. Los otros dos grandes operadores finlandeses, Telia y DNA, ya habían retirado sus servicios de línea fija en 2019 y a comienzos de 2026, respectivamente. Según datos de Traficom, la red funcionaba desde la década de 1880, pero en los últimos decenios la demanda se desplomó. Finlandia se suma así a un grupo de países europeos —entre ellos Estonia, los Países Bajos, Noruega y España— que han apagado sus redes analógicas conmutadas para concentrar las comunicaciones de voz en plataformas digitales. A partir de ahora, solo unos pocos operadores locales mantendrán líneas fijas para llamadas de corta distancia en zonas muy acotadas del territorio.
En contraste, Filipinas inauguró la primera conexión comercial del Sudeste Asiático con la tecnología Starlink Direct-to-Cell, que permite a teléfonos móviles compatibles enlazarse directamente con satélites de órbita baja sin necesidad de torres terrestres. La Comisión Nacional de Telecomunicaciones filipina autorizó el despliegue a la operadora Globe Telecom, que ofrecerá mensajería, llamadas de voz y video, navegación y datos móviles a través de una constelación de más de 650 satélites. El servicio, disponible inicialmente en dispositivos Android con LTE y una tarjeta SIM activa de Globe, busca alcanzar al 4 % de la población que aún carece de cobertura de redes móviles convencionales en un archipiélago de más de 7.000 islas expuesto a tifones y terremotos.
La iniciativa ya fue probada tras el sismo de magnitud 7,8 que sacudió el sur del país en junio, cuando brindó comunicaciones de emergencia a más de 150.000 usuarios. Observadores en Manila señalan que la aprobación del regulador responde al objetivo gubernamental de reducir la brecha digital y dotar de resiliencia a las infraestructuras críticas. Globe Telecom indicó que el servicio se expandirá progresivamente a otros sistemas operativos, un paso que podría replicarse en naciones vecinas con desafíos geográficos similares, mientras Europa avanza en la desconexión definitiva de las redes de cobre heredadas del siglo XIX.
| Prensa europea continental | 0.00 | neutral |
|---|---|---|
| Prensa rusa y CEI | −0.20 | neutral |
| Prensa del Golfo árabe | +0.30 | aligned |
Observes the technological transition with detachment: the closure in Finland is logical, the Philippine launch is pragmatic.
Equates the end of an obsolete infrastructure with the adoption of a new one, softening any emotional contrast.
Omits the possible social or economic impact of the fixed-line shutdown in Finland.
Questions the wisdom of the Finnish decision, contrasting it with the Philippine initiative as a superior model.
Builds a hierarchy where the Finnish move is presented as a loss and the Philippine one as progress, shaping risk perception.
Omits the context of network efficiency and the economic reasons behind Finland's choice.
Celebrates the Philippine launch as universal progress, minimizing the relevance of the Finnish closure.
Universalizes the Philippine innovation, presenting it as a shared achievement, while marginalizing the Finnish event as local and irrelevant.
Omits any analysis of potential technical or financial difficulties of satellite telephony.
Amplía tu mirada
El alcalde de Nueva York explora vías legales para detener a Netanyahu en la ONU
12 idiomas · 39 medios
Desde Economy & MarketsEE.UU. impone arancel del 25% a Brasil y escala la tensión comercial bilateral
2 idiomas · 14 medios
Desde Science & HealthLa justicia colombiana ordena evaluar salud mental antes de negar cirugías reconstructivas
3 idiomas · 6 medios