
Vance acusa a sectores israelíes de querer una guerra sin fin con Irán
El vicepresidente de EE.UU. denunció una campaña de influencia para sabotear las negociaciones, en un momento de creciente tensión entre Washington y Tel Aviv.
El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, afirmó este miércoles que existen elementos dentro del gobierno israelí que intentan manipular a la opinión pública norteamericana para prolongar indefinidamente el conflicto con Irán y descarrilar el proceso de paz impulsado por la Casa Blanca. Durante una entrevista en el pódcast de Joe Rogan, Vance aseguró que una campaña «muy discreta y extremadamente bien financiada» —revelada por la revista Time y supuestamente vinculada a un exmiembro de la campaña de Trump pagado por sectores del ejecutivo israelí— ha buscado atacarlo personalmente y desacreditar el memorando de entendimiento alcanzado el mes pasado entre Washington y Teherán. «Sé más allá de toda duda que ha habido personas dentro del gobierno israelí tratando de alejarnos de esa política porque quieren continuar la campaña militar», declaró, subrayando que su prioridad es representar los intereses del pueblo estadounidense.
Desde Tel Aviv, altos funcionarios que hablaron bajo condición de anonimato defendieron la postura de que el acuerdo es perjudicial para Israel al no desmantelar el programa nuclear ni el de misiles balísticos de Irán, y al imponer restricciones a las operaciones contra Hezbolá en Líbano. El primer ministro Benjamin Netanyahu ya había manifestado públicamente su desacuerdo con lo negociado, mientras que el ministro de Defensa, Israel Katz, subrayó que Israel no es parte del pacto. Analistas en Oriente Medio señalan que la filtración de estas tensiones refleja una fractura más profunda: la administración Trump, según fuentes de seguridad israelíes citadas por Al-Monitor, habría perdido determinación para eliminar las capacidades nucleares iraníes y estaría reorientando su estrategia hacia la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, un cambio de prioridades que genera alarma en la cúpula militar israelí.
En Teherán, la respuesta ha sido de endurecimiento. El portavoz de la cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, anunció la suspensión de parte de los compromisos asumidos en el memorando, argumentando que Washington incumplió sus obligaciones, y afirmó que «actualmente no hay agenda de negociación» y que el foco está en la defensa. Esta posición se produce en un contexto de escalada militar: desde el 8 de julio, el Comando Central de EE.UU. ha lanzado múltiples oleadas de ataques contra Irán en represalia por acciones contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz, mientras que fuerzas iraníes respondieron con golpes a bases estadounidenses en varios países de la región. El domingo, Irán decretó el cierre del estrecho hasta que cese la intervención norteamericana, y el presidente Trump declaró que Washington actuará como «guardián» de esa vía marítima, restableciendo el bloqueo a puertos iraníes.
Vance, quien se perfila como posible candidato presidencial en 2028, matizó que la decisión de Trump de actuar militarmente contra Irán es independiente de cualquier influencia israelí y responde a la convicción de que Teherán no debe poseer armas nucleares. El vicepresidente describió la estrategia actual como una combinación de presión económica e incentivos, negociando con sectores pragmáticos del liderazgo iraní, aunque admitió no saber con certeza cómo evolucionará el conflicto. Desde Washington, observadores apuntan que las declaraciones de Vance agravan el distanciamiento público con Israel y podrían tener repercusiones en la política interna republicana, donde una parte de la base Maga se muestra crítica con Netanyahu, mientras que donantes proisraelíes podrían inclinarse hacia el rival de Vance, Marco Rubio. El dossier queda abierto: las hostilidades continúan, el acuerdo está en suspenso y no se vislumbra una nueva ronda de contactos diplomáticos.
| Prensa atlántica / anglosfera | 0.00 | neutral |
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| Prensa del Sudeste Asiático | −0.20 | neutral |
| Prensa india y del sur de Asia | 0.00 | neutral |
| Prensa árabe Levante-Magreb | 0.00 | neutral |
The Atlantic alliance records the rift between Washington and Tel Aviv with detachment, presenting the accusation as a fact without taking sides.
It reports the statements without commentary, letting the facts speak for themselves, which reinforces the credibility of a neutral source.
Missing the Israeli government's response, which could challenge the accusation.
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It does not report Vance's statements about manipulation of public opinion, but focuses on military actions.
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