
La policía antiterrorista británica lidera la investigación del homicidio de la exministra Widdecombe
Tras descartar inicialmente un móvil terrorista, Scotland Yard reorienta el caso por nuevas pruebas; un sospechoso de 28 años fue detenido nuevamente bajo la ley antiterrorista.
La unidad de contraterrorismo del sureste de Inglaterra (CTPSE) asumió este lunes la dirección de la investigación por la muerte de Ann Widdecombe, exministra conservadora y portavoz de inmigración del partido Reform UK, hallada sin vida el jueves en su domicilio de Devon con heridas graves. El sospechoso, un ciudadano británico blanco de 28 años arrestado inicialmente por asesinato en Rotherham, a más de 400 kilómetros del lugar del crimen, fue detenido de nuevo bajo la sospecha de comisión, preparación o instigación de actos de terrorismo. La ministra del Interior, Shabana Mahmood, confirmó ante la Cámara de los Comunes que el detenido no figuraba en el programa antirradicalización Prevent y que la policía sigue «múltiples líneas de investigación para establecer la motivación del ataque».
El giro en la calificación del caso se produjo después de que, según fuentes policiales citadas por medios británicos, «nueva información y nuevas pruebas» salieran a la luz durante el fin de semana. Imágenes de circuito cerrado difundidas por la prensa muestran al sospechoso saliendo de su vivienda en South Yorkshire la mañana del miércoles con un objeto alargado de madera, horas antes de que se calcula que Widdecombe fue atacada. La policía de Devon y Cornualles había afirmado el domingo que no había indicios de motivación política, una postura que desde el partido Reform UK se puso en duda de inmediato. Nigel Farage, líder de la formación, se desplazó al lugar y calificó el crimen de «premeditado», mientras que el vicepresidente Richard Tice exigió información diaria a las autoridades y fuentes del partido acusaron a la policía de «manipular» la percepción pública.
El caso reaviva en el Reino Unido el debate sobre la seguridad de los cargos públicos, después de los asesinatos de la diputada laborista Jo Cox en 2016 y del conservador David Amess en 2021, ambos catalogados como actos terroristas. Widdecombe, de 78 años, había sido parlamentaria tory durante 23 años, ministra de Prisiones con John Major y eurodiputada del Partido del Brexit antes de convertirse en portavoz de Reform UK. Conocida por sus posiciones socialmente conservadoras y su oposición al aborto y a la ampliación de derechos LGTBQ+, también gozaba de notoriedad mediática por su paso por programas como Strictly Come Dancing. Días antes de su muerte, un canal de televisión había reemitido un episodio en el que la propia Widdecombe mostraba el interior de su vivienda, bautizada como «Widdecombe’s Rest», lo que según analistas en Londres pudo haber facilitado la localización de su remota residencia en el parque nacional de Dartmoor.
La investigación, calificada por la policía como «dinámica y compleja», continúa con equipos forenses desplegados tanto en la escena del crimen como en el domicilio del sospechoso. Las autoridades han indicado que no buscan a otros implicados y han pedido a la ciudadanía que evite especulaciones. Mahmood anunció que revisará los protocolos de seguridad para exparlamentarios, mientras el sospechoso permanece bajo custodia sin que se hayan presentado cargos formales hasta el momento.
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