
Del wok al guiso: el invierno se cocina sin pan, con un solo sartén y a fuego lento
Desde Buenos Aires hasta Sídney, la semana del 22 al 29 de junio revela un giro común: platos que abrigan, simplifican la limpieza y reemplazan el pan por hojas crujientes o arroz cremoso.
El sonido que abre la semana no es el del horno encendiéndose, sino el chasquido de una hoja de lechuga iceberg al partirse. En un video de TikTok que circuló por redes argentinas y españolas, el chef Jordi Cruz aplasta una hamburguesa sobre una sartén apenas untada con aceite de oliva, retira el pan y apila, en su lugar, capas vegetales que crujen. “Una hamburguesa sabrosa, rápida y más ligera, sin renunciar al placer de una buena burger”, explica mientras el tomate salado reposa y suelta un jugo que, según su técnica, funciona como salsa fresca sin aditivos industriales. La escena, breve y doméstica, condensa un movimiento que atraviesa cocinas de varios continentes: la búsqueda de platos invernales que reconforten sin pesar, se resuelvan en minutos y dejen apenas una sartén que lavar.
Esa misma pulsión por la eficiencia toma forma en los menús semanales que, desde la óptica de los hogares argentinos, proponen guisos de lentejas, pasteles de papa y sopas crema de calabaza para ordenar la semana del 23 al 29 de junio. La prensa de Buenos Aires y Mendoza coincide en un léxico que define el momento: recetas “rendidoras”, “calentitas” y “fáciles para resolver”. No se trata solo de nutrir, sino de administrar el tiempo y el gasto en un invierno que, en el Cono Sur, invita a reutilizar ingredientes y a cocinar una olla grande que sirva para dos comidas. El pastel de calabaza y carne magra del lunes, el risotto de hongos del miércoles o la bondiola al horno del domingo comparten una lógica de aprovechamiento que, desde la mirada colombiana, se traduce en un almuerzo laboral de pollo cremoso y papitas criollas en air fryer: diez minutos de cocción, un solo recipiente y una ensalada fresca de pepino con vinagreta de manzana para acompañar.
Mientras tanto, en las antípodas, el invierno australiano responde con un lenguaje paralelo. La cadena pública ABC reúne cuatro guisos “para cenas entre semana” que van del estofado de carne con especias libanesas cocinado lentamente durante horas, al ful medames, un plato de habas cremosas y garbanzos con ajo y limón que está listo en veinticinco minutos. La cocinera Nornie Bero, de origen isleño del Estrecho de Torres, recupera un guiso de carne enlatada que su familia ha transmitido por generaciones, servido como “un abrazo en un bol”. La propuesta no compite con la hamburguesa sin pan de Cruz, pero sí dialoga con ella: ambas tradiciones desplazan el centro del plato desde el cereal hacia la proteína y la verdura, y ambas entienden la cocina rápida no como una renuncia, sino como una forma de concentrar sabor.
Ese diálogo se vuelve explícito en la receta de risoni con guisantes, limón y panceta crujiente que publica el Sydney Morning Herald. La pasta menuda reemplaza al arroz en un falso risotto que se cocina en una sola sartén, integra espinacas baby y una mantequilla de guisantes triturados con limón, y se corona con panceta dorada. La autora, Jessica Brook, lo presenta como un plato vibrante y cremoso que entrega “el confort de un risotto en una fracción del tiempo”. La misma promesa de confort sin demora aparece en el wok de verduras y pollo que promociona la prensa económica argentina: un salteado donde zanahorias, pimientos y brócoli conservan su textura crujiente gracias a la forma cóncava del utensilio, que distribuye el calor de manera homogénea y permite cocinar proteínas y vegetales en minutos.
Al final de la semana, el menú argentino cierra con un crumble de pera y avena que se hornea durante media hora hasta que la superficie queda “crocante y dorada”. Esa imagen —la avena tostada cubriendo la fruta caliente— resume un invierno que no opone lo saludable a lo gustoso, sino que los funde en una misma corteza. Desde la lechuga que envuelve una hamburguesa en España hasta el guiso de lentejas que humea en una cocina de Buenos Aires, la semana del 22 al 29 de junio deja de ser una sucesión de recetas para convertirse en un mapa de gestos mínimos: una gota de aceite, una olla que rinde para dos días, una hoja crujiente que sustituye al pan.
Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.
2 grupos editoriales · 3 idiomas
Con la llegada del frío, cocinar se vuelve rápido y saludable: los menús semanales ofrecen platos calientes pero ligeros, como la hamburguesa sin pan y el wok de verduras, para ahorrar tiempo sin perder el placer de comer.
Las cenas invernales entre semana se resuelven con guisos nutritivos y platos rápidos de una sola sartén como los risoni con guisantes, limón y pancetta crujiente, que aportan calidez y sabor con el mínimo esfuerzo y limpieza.
Artículos relacionados
EE.UU. suspende por 60 días las sanciones al petróleo iraní mientras avanzan las negociaciones en Suiza
6 idiomas · 27 medios
Medios y EntretenimientoClive Davis: el oído que esculpió la banda sonora de medio siglo
8 idiomas · 20 medios
Geopolítica y PolíticaVance afirma que Irán aceptó el regreso de inspectores nucleares; Teherán lo desmiente
6 idiomas · 22 medios