
Netanyahu acelera leyes y reestructura su lista ante el declive electoral
El primer ministro israelí impulsa siete proyectos legislativos y reserva puestos en la candidatura del Likud mientras los sondeos muestran a la oposición acercándose a la mayoría.
El Gobierno de Benjamín Netanyahu ha iniciado una ofensiva legislativa y una reconfiguración interna del partido Likud a pocos días de la disolución automática de la Knéset, prevista para el 15 de julio, y con las elecciones parlamentarias fijadas para finales de octubre. Siete proyectos de ley avanzan en el Parlamento, cada uno considerado prioritario por alguno de los socios de la coalición, mientras el primer ministro negocia reservar hasta diez puestos en la lista electoral del Likud para candidatos designados por él, según informes de medios israelíes. La maniobra busca apuntalar alianzas y frenar la caída en las encuestas, que por primera vez sitúan al partido Yashar, del exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, por delante del Likud.
Desde la oposición, el líder Yair Lapid denunció que el Ejecutivo antepone la supervivencia de la coalición a los intereses del país, mientras Eisenkot calificó la ofensiva parlamentaria de “maratón” destinado a aprobar normas que serían inviables bajo un futuro gobierno alternativo. La iniciativa más polémica es el proyecto de Ley Básica del Estudio de la Torá, que reconoce la dedicación prolongada a los estudios religiosos como servicio significativo al Estado y al pueblo judío, eximiendo de facto del servicio militar a los estudiantes de yeshivá. Los partidos ultraortodoxos, Shas y Judaísmo Unido de la Torá, han condicionado repetidamente su permanencia en el Ejecutivo a esta exención, y su respaldo resulta indispensable para que el Likud saque adelante otras reformas.
A cambio del voto ultraortodoxo, el Gobierno impulsa una reestructuración del sector audiovisual que, según sus promotores, abriría el mercado a la competencia, pero que desde sectores críticos se interpreta como un intento de control político sobre los medios y de debilitamiento de la independencia periodística. Otra iniciativa modifica el estatus de la asesoría jurídica del Gobierno, actualmente en manos de Gali Baharav-Miara, crítica con Netanyahu, para que sus dictámenes dejen de ser vinculantes. La oposición sostiene que se elimina un contrapeso institucional y se politiza la acción penal. Asimismo, a instancias de los partidos religiosos, se deroga la reforma que en la legislatura anterior puso fin al monopolio rabínico en la certificación kosher, una medida que, según analistas en Israel, responde a los intereses del partido Shas y encarecería los costos para el sector de la restauración.
En paralelo, la cúpula del Likud debate una propuesta que otorgaría a Netanyahu diez puestos reservados en la lista electoral, nueve de ellos entre los primeros treinta escaños, lo que ha generado malestar interno. Fuentes del partido citadas por la prensa israelí hablan de un “estado de histeria” del primer ministro ante los sondeos y de una “purga política” contra dirigentes que lo respaldaron en los últimos años. Las encuestas recientes muestran a Yashar con 22 escaños frente a 21 del Likud, y a un bloque opositor sionista que, con el eventual apoyo de la formación de Chili Tropper y Yoaz Hendel, rozaría los 61 diputados necesarios para formar gobierno. El Likud también sopesa reservar un lugar para Bezalel Smotrich, líder del Partido Sionista Religioso, que corre el riesgo de no superar el umbral electoral, con el fin de no perder votos del ala derecha. La Knéset puede prorrogar sus sesiones doce días adicionales para completar la tramitación legislativa antes de la disolución definitiva y la convocatoria electoral del 27 de octubre.
| Prensa atlántica / anglosfera | −0.20 | neutral |
|---|---|---|
| Prensa israelí | −0.30 | critical |
| Prensa árabe Levante-Magreb | −0.70 | critical |
El gobierno israelí se apresura a aprobar leyes antes de la disolución del parlamento, mientras la oposición critica y el público está enojado.
Al presentar los hechos sin comentarios, la narrativa parece objetiva y confiable.
El bloque omite la agenda legislativa específica y las negociaciones internas de la coalición, detalladas en otros bloques.
El Likud considera reservar un escaño para Smotrich para evitar la pérdida de votos, mientras las encuestas muestran a la oposición ganando terreno. La coalición se afana por asegurar alianzas y aprobar leyes.
Al enfatizar las maniobras internas y los números de las encuestas, la narrativa crea la impresión de una lucha de poder y vulnerabilidad electoral.
El bloque omite la ira pública y los fracasos que llevaron al ataque del 7 de octubre, destacados en otros bloques.
Netanyahu está histérico por los resultados de las encuestas, su gobierno se afana por aprobar leyes y la ira popular crece. La oposición gana terreno.
Usando un lenguaje emocional y citando a los medios israelíes, la narrativa construye una imagen de debilidad y desesperación, deslegitimando al líder.
El bloque omite la agenda legislativa específica y las maniobras internas del Likud, centrándose en cambio en las reacciones emocionales.
Amplía tu mirada
SK Hynix debuta en Wall Street con la mayor oferta extranjera de la historia
5 idiomas · 13 medios
Desde TechnologyChina logra por primera vez recuperar un cohete reutilizable en el mar
9 idiomas · 28 medios
Desde Science & HealthArabia Saudita rediseña el corredor IMEC por Siria y profundiza lazos con Canadá y América Latina
2 idiomas · 5 medios