
Irán ataca bases de EE UU en Jordania y Baréin con misiles y drones en represalia por ofensivas estadounidenses
La Guardia Revolucionaria iraní reivindica los bombardeos contra instalaciones militares norteamericanas, mientras Ammán asegura haber interceptado los proyectiles sin que se registraran víctimas.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC) de Irán reivindicó este martes el lanzamiento de misiles balísticos y drones contra la base aérea Príncipe Hassan en Jordania y el cuartel general de la Quinta Flota estadounidense en Baréin. Según los comunicados del IRGC, los ataques forman parte de la “Operación Nasr 2” y constituyen una represalia directa por las recientes ofensivas de Estados Unidos contra posiciones costeras y centros militares en el sur de Irán, incluidas las ciudades de Bushehr, Chabahar y Bandar Abbas. La fuerza iraní afirmó haber destruido centros de control, depósitos de armas, sistemas de radar y alojamientos de tropas en ambas localizaciones, aunque estas afirmaciones no han podido ser verificadas de forma independiente.
Las Fuerzas Armadas jordanas informaron que sus sistemas de defensa aérea interceptaron y derribaron varios misiles que ingresaron en su espacio aéreo, y que los fragmentos cayeron en distintas zonas sin causar víctimas ni daños materiales significativos. En un mensaje dirigido a la población jordana, el IRGC subrayó que la operación no iba dirigida contra la soberanía del reino hachemita, sino exclusivamente contra las instalaciones militares estadounidenses, y apeló a los jordanos a exigir el cierre de las bases norteamericanas en la región. Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció que había iniciado una tercera noche consecutiva de ataques contra objetivos militares iraníes, en el marco de una escalada que, según fuentes oficiales en Washington, responde a lo que califican como violaciones iraníes del alto el fuego.
El intercambio de golpes se produce tras la firma de un memorando de entendimiento mediado por Pakistán que establecía un cese de hostilidades en todos los frentes y un plazo de sesenta días para negociaciones. Sin embargo, desde Teherán se acusa a Washington de haber incumplido el acuerdo al bombardear infraestructura civil y mantener operaciones en el estrecho de Ormuz, donde, según el IRGC, se produjo un intento fallido de escoltar buques infractores. En respuesta, Irán ha adoptado una doctrina de represalia “dos a uno”, que implica atacar al menos dos objetivos enemigos por cada blanco iraní alcanzado, una política que, de acuerdo con analistas en Oriente Medio, eleva el riesgo de una conflagración regional más amplia.
La ofensiva iraní se ha extendido en los últimos días a bases estadounidenses en Kuwait, Omán y Catar, mientras que los bombardeos norteamericanos han golpeado repetidamente posiciones costeras iraníes. Observadores en capitales europeas y latinoamericanas siguen con preocupación la evolución del conflicto, que amenaza con desestabilizar aún más Asia Occidental y afectar las rutas energéticas globales. Hasta el momento, ninguna fuente independiente ha confirmado el alcance real de los daños en las instalaciones atacadas, y se espera que en las próximas horas ambas partes emitan nuevos comunicados sobre el estado de sus operaciones militares.
| Prensa del Sudeste Asiático | −0.20 | neutral |
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| Prensa árabe Levante-Magreb | +0.80 | aligned |
| Prensa iraní y afín | +0.90 | aligned |
Reportamos las afirmaciones iraníes con escepticismo, destacando su estado no verificado y la negación iraní con respecto a Jordania, manteniendo una distancia cautelosa de cualquier respaldo.
Al enfatizar la falta de verificación independiente e incluir negaciones, el bloque construye un aura de objetividad, haciendo que su postura escéptica parezca periodismo equilibrado.
El bloque omite los ataques aéreos estadounidenses que Irán afirma como desencadenante de su represalia, presentando los ataques iraníes como afirmaciones no verificadas sin el contexto previo.
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