
Mahrez cierra su ciclo con Argelia tras la derrota ante Suiza en Vancouver
El capitán anunció su retiro internacional luego de la eliminación en octavos de final del Mundial 2026, poniendo fin a doce años de trayectoria con los 'Verdes'.
El silbatazo final en el estadio de Vancouver no solo certificó la eliminación de Argelia del Mundial 2026 a manos de Suiza (0-2), sino que también marcó el epílogo de una era. Con la voz entrecortada pero firme, Riyad Mahrez, de 35 años, confirmó ante los micrófonos lo que ya había insinuado meses atrás: "Esta fue mi última aparición con la camiseta de la selección". El extremo del Al-Ahli saudí, que había sido sustituido en el minuto 71, se despidió así de un combinado nacional al que defendió en 119 ocasiones, anotando 40 goles y repartiendo 45 asistencias.
El partido, correspondiente a los dieciseisavos de final, se le escapó a los 'Zorros del Desierto' en dos acciones puntuales que el propio capitán calificó como errores fatales. Breel Embolo abrió el marcador a los diez minutos tras una internada de Johan Manzambi por la banda, y Denis Zakaria sentenció apenas iniciado el segundo tiempo al aprovechar una cadena de despejes defectuosos de la zaga argelina. A pesar de que Argelia logró superar la fase de grupos por segunda vez en su historia —la primera fue en Brasil 2014—, la fragilidad defensiva, con ocho goles encajados en el torneo, truncó cualquier aspiración de emular o superar aquellos octavos de final de hace doce años.
Desde la órbita del Magreb, la noticia se recibió con la solemnidad que merece el adiós de un jugador que encarnó la generación más dorada del fútbol argelino reciente. Mahrez, formado en el anonimato de las divisiones inferiores francesas, irrumpió en la élite con el Leicester City y se consagró como el segundo futbolista con más presencias internacionales de su país, solo por detrás del central Aïssa Mandi (122). Su legado incluye el título de la Copa Africana de Naciones 2019 en El Cairo, un hito que rompió una sequía de 29 años, y la conducción del equipo en dos Copas del Mundo. Analistas en Argel subrayan que su retirada, aunque esperada, deja un vacío simbólico y táctico difícil de llenar, especialmente tras los repetidos fracasos en las CAN de 2017, 2022 y 2024, y las ausencias en los Mundiales de 2018 y 2022.
El propio futbolista, con una sonrisa cómplice, había bromeado semanas atrás al ser consultado sobre un hipotético Mundial 2030: "No soy Cristiano". Esa frase, recogida por medios árabes, reflejaba la conciencia de un ciclo que se cerraba. En su despedida, Mahrez prefirió destacar los aspectos positivos de la campaña norteamericana y agradeció a sus compañeros, al tiempo que instó a las nuevas generaciones a escribir su propia historia. Su futuro inmediato, sin embargo, sigue en el aire: en Riad se especula con una posible salida del Al-Ahli en las próximas semanas, lo que añade incertidumbre a la etapa final de su carrera de clubes.
Suiza, por su parte, se cita con la historia. El conjunto helvético, que encadena su cuarta clasificación consecutiva a octavos de final, espera ahora al vencedor del duelo entre Colombia y Ghana. El partido, programado para el 16 de julio de nuevo en Vancouver, representa una oportunidad para que los dirigidos por Murat Yakin alcancen unos cuartos de final que se les resisten desde 1954. Mientras, Argelia regresa a casa con la sensación de haber cerrado un capítulo fundamental de su fútbol, y con la mirada puesta en una reconstrucción que ya no contará con el regate eléctrico y la zurda precisa de su último gran ícono.
| Prensa árabe Levante-Magreb | +0.80 | aligned |
|---|---|---|
| Prensa del Golfo árabe | +0.20 | neutral |
| Prensa atlántica / anglosfera | −0.30 | critical |
Algeria loses a illustrious son, but his legacy remains in the hearts of all.
The player is personalized as an embodiment of the nation, making his retirement a collective event of mourning and pride.
No mention of possible disagreements with the federation or criticism of his recent decline.
The Algerian footballer leaves the national team after an illustrious club career in Europe.
Footballing experience is hierarchized by placing Mahrez in the context of European football, downplaying the weight of his contribution to the national team.
Missing the emotional context and impact on African football, reduced to a mere stage of his career.
Mahrez's retirement hides an internal rift: the Algerian federation failed to manage his talent.
A personal event is turned into a judgment on Algerian football governance, using the case as evidence of dysfunction.
Official statements from Mahrez about fatigue and wanting to spend more time with family are not considered.
Amplía tu mirada
Trump convierte el 250 aniversario de EE UU en un mitin contra el 'comunismo'
6 idiomas · 25 medios
Desde Economy & MarketsSamsung dispara sus beneficios un 1.800% por la IA, pero sus acciones caen y lastran a las bolsas asiáticas
5 idiomas · 11 medios
Desde TechnologyLa apuesta china por la eficiencia impulsa robots y modelos de IA que rivalizan con Occidente
2 idiomas · 4 medios