
Deutsche Bahn prohíbe el alcohol en todas sus estaciones para frenar la violencia
La medida, que entrará en vigor en octubre, enfrenta el escepticismo de los sindicatos policiales por la falta de personal para aplicarla.
La Deutsche Bahn (DB) anunció el 2 de septiembre la prohibición del consumo de alcohol en las 5.400 estaciones de su red, que se implantará de forma escalonada hasta el 15 de octubre. La medida, que ya rige en 30 grandes terminales como Colonia, Hamburgo y Múnich, se extenderá a Berlín el 1 de septiembre y progresivamente al resto del país. La decisión se produce después de que un pasajero ebrio agrediera a un vigilante de seguridad durante un control de billetes en un tren regional de Baden-Wurtemberg, provocando que el empleado cayera del convoy en marcha y resultara herido grave.
La directora general, Evelyn Palla, vinculó la iniciativa con la necesidad de proteger a empleados y viajeros: «Observamos con demasiada frecuencia que la violencia aumenta donde fluye demasiado alcohol». La empresa estatal sostiene que experiencias previas, como la prohibición en la estación central de Hamburgo en abril de 2024, muestran una reducción de conflictos, delitos violentos y costes de limpieza. El veto no afectará a la restauración con licencia dentro de las estaciones ni al transporte de bebidas cerradas en el equipaje, y tampoco se aplicará a bordo de los trenes, donde los vagones restaurante siguen vendiendo alcohol.
La viabilidad del plan genera escepticismo entre los responsables de seguridad. El sindicato policial GdP advirtió que la falta crónica de personal en la Policía Federal hace «ilusoria» una supervisión completa y que anunciar medidas sin capacidad de ejecución envía una «señal fatal». El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, calificó la aplicación de «problemática». El sindicato ferroviario EVG y la asociación de usuarios Pro Bahn respaldaron el objetivo, pero condicionaron su eficacia a una implementación «consecuente y con sentido de la proporción», incluyendo que el propio personal dé ejemplo.
Frente al modelo alemán, los Ferrocarriles Federales Suizos (SBB) descartaron una prohibición general. Un portavoz explicó que mantienen la restricción de venta de alcohol a partir de las 22:00 horas, vigente desde 2008, y facultan a su personal de seguridad para intervenir de forma selectiva cuando el consumo genere molestias o peligro. Analistas y comentaristas en Alemania advierten del riesgo de que la medida desplace a personas sin hogar y a la escena de la droga hacia las plazas adyacentes, sin resolver los problemas de fondo, y reclaman inversiones en personal y en barreras arquitectónicas que separen los andenes del tránsito general, como en otros países europeos.
La prohibición se inscribe en un momento de reestructuración profunda de la DB, que en 2025 relevó a su cúpula directiva por los retrasos crónicos, la infraestructura obsoleta y el deterioro financiero. La empresa adaptará las ordenanzas locales de cada estación en coordinación con municipios y autoridades, y prevé señalización, avisos por megafonía y patrullajes para informar sobre la nueva norma. Los infractores se expondrán a expulsiones inmediatas y, en caso de reincidencia, a vetos permanentes. La implantación total está prevista para mediados de octubre, aunque persisten las dudas sobre los recursos disponibles para hacer cumplir la medida en una red que mueve a diario 50.000 trenes.
| Prensa rusa y CEI | 0.00 | neutral |
|---|---|---|
| Prensa atlántica / anglosfera | 0.00 | neutral |
| Prensa europea continental | −0.60 | critical |
Russia emphasizes that the ban is aimed at protecting against violence and is unquestionably necessary.
Quoting official Deutsche Bahn statements without critical analysis creates an impression of an uncontroversial measure.
The widespread German criticism about the impossibility of enforcing the ban is omitted.
The ban is a reasonable step to improve security and cleanliness, with practical exemptions for bars and restaurants.
Neutral reporting with emphasis on official statements and exemptions lends credibility to the policy without scrutiny.
The cultural significance of drinking at stations and the enforcement challenges are left out.
The German and Swiss press criticizes the alcohol ban as ill-conceived and hard to enforce, mocking the 'Wegbier' ritual and doubting controllability.
Using irony and concrete examples (e.g., the impossibility of monitoring all 5,400 stations) undermines the policy's credibility.
Amplía tu mirada
Trump revive la idea de un tercer mandato en una cena de prensa marcada por la violencia
11 idiomas · 61 medios
Desde Economy & MarketsMoscú ataca exhibición de drones en Kiev y Ucrania golpea centros logísticos rusos
6 idiomas · 13 medios
Desde TechnologyMusk admite excesos políticos tras cierre de DOGE y defiende recortes pese a costo humano
3 idiomas · 5 medios