
De París a los ritmos afrobrasileños: la temporada en que el pop se reinventa sin pedir permiso
Charli XCX, The Strokes, Anitta y otros artistas lanzan trabajos que quiebran expectativas y exploran territorios sonoros inéditos, en una primavera boreal de estrenos tan arriesgados como personales.
París, semanas de la moda. Charlotte Aitchison, agotada creativamente por el fenómeno global de Brat, acepta la sugerencia de su colaborador AG Cook de grabar un disco en ese entorno frenético y acotado. De aquel impulso nace Music Fashion Film, un álbum que según la propia Charli XCX es una celebración de la suerte de hacer lo que ama, aunque los mensajes contradictorios sobre su sonido generen desconcierto. Mientras en la capital francesa ella jugaba a ser una estrella de rock que en verdad no hace rock, a miles de kilómetros otras figuras de la música daban los últimos toques a trabajos que también desafían las etiquetas y tensionan la relación con sus públicos.
La banda neoyorquina The Strokes entrega Reality Awaits, su primer disco de estudio en seis años. El septeto, producido nuevamente por Rick Rubin, arranca con Psycho Shit, una balada rock embadurnada por una ruidosa tornade de guitarras que, según análisis publicados en medios canadienses, muestra a un quinteto que ya no busca emular Is This It ni repetir el synth-pop new wave de The New Abnormal. La prensa en América Latina observa que la banda asume riesgos poco habituales en una industria donde la nostalgia vende, y que temas como Dine N’Dash o Going Shopping trazan un mapa sónico errático pero vigoroso, donde las guitarras ahogan casi cualquier concesión.
En el hemisferio sur, la brasileña Anitta publica Equilibrivm II, la segunda parte de un proyecto que recupera y expande su vínculo con las creencias y los ritmos de su país. El álbum, de 17 canciones, transita por el samba, el reggae, la bossa nova, el forró, el funk y el samba de gafieira, con colaboraciones que incluyen a Maria Bethânia, Alceu Valença y Mart’nália. Analistas culturales desde San Pablo subrayan que la inclusión de una versión en español de Azul, de Djavan, confirma una estrategia de diálogo con la audiencia hispanohablante que trasciende el mercado lusófono. La gira Equilibrivm Tour recorrerá varias ciudades brasileñas, presentando esta faceta artística que la artista define como un regreso a la raíz.
Coinciden con estos lanzamientos el quinto disco del australiano Alex Cameron, Late to Set, donde el músico abandona los estribillos pop veloces de trabajos previos para adentrarse en baladas de cadencia más pausada, y Emotional Junglist, de la joven compositora y DJ británica Nia Archives. Ella, finalista del Mercury Prize en 2024, fusiona aquí la jungla y el drum and bass de su adolescencia con una estructura de canción pop-soul en la que se cuelan guitarras y baterías de influencia indie rock. Medios europeos señalan que, pese al esqueleto bailable, el disco funciona ante todo como un cancionero de historias de amor que se deshacen, contado con un registro vocal que contrasta con la velocidad de los ritmos.
En todos estos estrenos resuena una misma pregunta que sobrevuela las redes sociales y los foros de fans: ¿hasta dónde se puede estirar la identidad sonora de un artista sin perder a quienes lo siguieron desde el inicio? Charli XCX publicó un video aclarando que nunca dijo que haría un disco de rock, justo después de que el sencillo Rock Music confundiera a propios y extraños. The Strokes, a su vez, reciben elogios tibios en sectores de su vieja guardia y el aplauso de la crítica europea que ve en ellos una madurez que no desdeña el ruido. Anitta, por su parte, sabe que la apuesta por el portugués y los ritmos tradicionales puede limitar su rotación en las listas anglosajonas, pero afianza un discurso de pertenencia que moviliza a una comunidad transnacional. En medio de la cacofonía, un último fotograma: la cámara capta a un James Dean exhausto mientras le retocan el maquillaje en el set de Gigante, imagen que Charli recuperó para reflexionar sobre la pasión ardiente que se esconde tras la fatiga creativa. Tal vez sea esa la clave de esta temporada: discos que no aspiran a la perfección pulida sino a mostrar las costuras, el proceso, la humillación a veces, de seguir haciendo canciones cuando todo invita a repetir la fórmula.
| Prensa latinoamericana | +0.10 | neutral |
|---|---|---|
| Prensa atlántica / anglosfera | −0.20 | neutral |
The Strokes' return and Anitta's new phase show that artists can evolve without losing identity, enriching their sound with local influences.
The artistic evolution is presented as a natural and positive process, emphasizing variety and inclusivity without problematizing the choices.
It lacks the critical analysis of The Strokes' and Charli XCX's artistic choices present in the Atlantic press.
These artists challenge expectations, but not always successfully: their audacity must be evaluated critically, comparing with previous works and genre standards.
An aesthetic evaluation approach is adopted, comparing with past works and genre expectations to judge the coherence and originality of choices.
Anitta's release and her project 'Equilibrivm II' celebrating Brazilian music are not mentioned.
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