
Ucrania ataca con drones el puerto petrolero de San Petersburgo y Rusia promete represalias
Kiev reivindica el golpe a la infraestructura energética rusa en represalia por los bombardeos, al tiempo que Moscú anuncia la toma de Kostyantynivka, desmentida por Ucrania.
Ucrania ejecutó en la madrugada del sábado uno de sus ataques con drones de mayor alcance contra territorio ruso, dirigido contra un terminal petrolero y el puerto de Vysotsk, en la región de San Petersburgo. Las autoridades rusas informaron del derribo de 72 aparatos y confirmaron el impacto en la terminal del distrito Kirovsky, aunque aseguraron que no hubo víctimas y que las consecuencias técnicas fueron controladas. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que también se alcanzó la base naval de Kronstadt, un objetivo militar a más de 850 kilómetros de la frontera ucraniana, extremo no corroborado por Moscú.
De acuerdo con fuentes del gobierno de Kiev, estos ataques forman parte de una estrategia de «sanciones de largo alcance» destinada a degradar la capacidad financiera de la maquinaria bélica rusa, golpeando infraestructuras petroleras que generan ingresos para el Kremlin. Por su parte, el Ministerio ruso de Defensa calificó la acción como un intento de dañar instalaciones civiles y advirtió que «no quedará sin respuesta». Gobernadores locales reconocieron daños menores y la activación de los sistemas antiaéreos, mientras que en la vecina Finlandia, la Fuerza de Defensa restringió temporalmente el tráfico aéreo y marítimo en el este del Golfo de Finlandia como medida de precaución.
La ofensiva ucraniana contra objetivos energéticos se ha intensificado en los últimos meses. Según estimaciones citadas por medios internacionales, cerca del 43% de la capacidad de refinado rusa habría quedado afectada, lo que ha provocado escasez de combustible en varias regiones, largas colas en gasolineras y la imposición de un racionamiento y de una prohibición temporal de exportaciones de gasolina hasta finales de julio. Analistas del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) señalan que Rusia intenta minimizar el impacto público de esta crisis mientras avanza en el frente oriental. Precisamente, el Kremlin anunció el viernes la toma de la ciudad de Kostyantynivka, un enclave estratégico en el Donetsk, pero el Estado Mayor ucraniano lo desmintió y sostuvo que sus fuerzas mantienen el control, apoyado por imágenes geolocalizadas que, según el ISW, muestran infiltraciones rusas sin dominio total del área.
El cruce de operaciones de largo alcance y la batalla informativa sobre el control territorial ilustran la dinámica actual del conflicto. Mientras Moscú busca consolidar avances en el Donbás, Kiev apuesta por trasladar los costes de la guerra al interior de Rusia. La comunidad internacional, desde centros de análisis en Bruselas hasta observatorios latinoamericanos, advierte de una escalada que prolonga la contienda sin visos de negociación. Se espera que Rusia materialice sus anunciadas represalias y que Ucrania continúe sus incursiones contra la infraestructura energética rusa, mientras la atención se centra en la verificación independiente sobre el terreno de la situación real de Kostyantynivka y en los efectos de la crisis de combustible sobre la población rusa.
Amplía tu mirada
Trump convierte el 250 aniversario de EE UU en un mitin contra el 'comunismo'
6 idiomas · 25 medios
Desde Economy & MarketsSamsung dispara sus beneficios un 1.800% por la IA, pero sus acciones caen y lastran a las bolsas asiáticas
5 idiomas · 11 medios
Desde TechnologyLa apuesta china por la eficiencia impulsa robots y modelos de IA que rivalizan con Occidente
2 idiomas · 4 medios