
Scaloni separa fútbol y memoria de Malvinas en la víspera de la semifinal ante Inglaterra
El técnico argentino pidió no mezclar el conflicto bélico de 1982 con el partido del miércoles, mientras ajusta la táctica para contener a Bellingham y Kane y recuperar la posesión.
En la conferencia de prensa previa a la semifinal del Mundial 2026, Lionel Scaloni trazó una línea nítida: “Es un partido de fútbol, mezclarlo sería una locura”. La declaración, recogida por medios argentinos y brasileños, buscó desactivar la carga simbólica que envuelve el cruce con Inglaterra, alimentada por la Guerra de las Malvinas y el recuerdo de los goles de Diego Maradona en México 1986. Sin embargo, voces como la de Diego Maradona Jr. contradijeron al entrenador: “Nada es normal contra Inglaterra”, afirmó desde Italia, en alusión a los 649 argentinos muertos en el conflicto. La dualidad entre memoria histórica y presente deportivo marcó la antesala del duelo en Atlanta.
Desde la óptica táctica, analistas en Buenos Aires subrayan que Scaloni centró su discurso en recuperar la identidad de juego. “No nos tenemos que olvidar de jugar”, insistió, tras el sufrido triunfo ante Suiza que evidenció largos pasajes sin control de pelota. El seleccionador admitió que analiza cambios para neutralizar la velocidad de Inglaterra por las bandas y el poder de fuego de Harry Kane y Jude Bellingham, a quienes calificó como “dos de los mejores del mundo”. La prensa argentina destaca que el equipo llega con la ilusión intacta, pero consciente de que deberá sufrir menos sin la posesión y reencontrarse con el fútbol asociado que distinguió su ciclo.
En el plano extradeportivo, medios brasileños y estadounidenses reportan que las autoridades locales clasificaron el partido como el de mayor riesgo de incidentes en el torneo. Se prohibió el ingreso de banderas alusivas a las Malvinas y se reforzó la seguridad ante el temor a enfrentamientos entre aficionados. Pese a la postura de Scaloni —y la similar del técnico inglés Thomas Tuchel—, las redes sociales hierven con referencias al conflicto de 1982, reflejando la dificultad de disociar la historia del deporte en un duelo que no se repetía en un Mundial desde 2002.
El ganador de la semifinal enfrentará a España, que eliminó a Francia por 2-0 y, según Scaloni, realizó “su partido más completo” del certamen. Argentina, que ya disputó una semifinal en el ciclo, buscará su segunda final consecutiva apoyada en un Lionel Messi que se medirá por primera vez a los ingleses en una cita de esta magnitud. La cita en el Mercedes-Benz Stadium definirá al último finalista de un Mundial que, para los albicelestes, oscila entre la épica heredada y la fría exigencia del presente.
Amplía tu mirada
El alcalde de Nueva York explora vías legales para detener a Netanyahu en la ONU
10 idiomas · 21 medios
Desde Economy & MarketsMorosidad al alza en Argentina, fraude en Brasil y flujos récord: el mapa financiero de los emergentes
5 idiomas · 8 medios
Desde TechnologyChina lanza el mayor modelo abierto de IA y crea una alianza de 29 países para la gobernanza global
6 idiomas · 16 medios