
Rusia importa gasolina de India ante la crisis de combustible por los ataques ucranianos
La ofensiva con drones sobre refinerías obliga a Moscú a comprar carburante en el extranjero, mientras el descontento social crece y el Kremlin admite los problemas.
Rusia ha comenzado a importar gasolina por vía marítima desde India, un giro sin precedentes para el segundo exportador mundial de crudo. Según fuentes del sector energético en Nueva Delhi, al menos 60.000 toneladas ya han sido enviadas en dos cargamentos, y Moscú planea adquirir hasta 400.000 toneladas mensuales de diversos proveedores, incluida Bielorrusia, que triplicó sus envíos en junio. La demanda estival rusa ronda las 110.000 toneladas diarias, por lo que las compras externas apenas cubren una fracción, pero confirman la magnitud de la disrupción.
La campaña ucraniana de ataques con drones de largo alcance ha dejado fuera de servicio alrededor de un tercio de la capacidad de refinado rusa, según estimaciones de analistas en Londres. Los bombardeos repetidos sobre instalaciones en Krasnodar, Moscú o la lejana Siberia han reducido la producción de gasolina un 17% interanual, hasta mínimos de dos décadas. Las colas en gasolineras se extienden por once husos horarios, desde Irkutsk hasta la anexionada Crimea, donde las autoridades impusieron racionamiento y se reporta un mercado negro con precios disparados.
El presidente Vladímir Putin reconoció el domingo que los ataques “crean problemas” y admitió una caída del 4% en las reservas nacionales, un gesto inusual que, desde la óptica de analistas en Bruselas, evidencia la imposibilidad de ocultar las carencias de la defensa aérea. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó negociaciones con varios países para importar combustible a precios aceptables. Mientras, India —que en junio elevó sus compras de crudo ruso a un récord de 2,7 millones de barriles diarios, más de la mitad de su demanda— se convierte en un socio paradójico: refina el petróleo que Moscú le vende y le devuelve gasolina.
El gobierno ruso ha respondido suspendiendo exportaciones de carburante y autorizando la producción de gasolina Euro-2, de menor calidad y prohibida desde 2013, lo que puede dañar motores modernos. Aunque los precios internos están intervenidos, el malestar crece en vísperas de las elecciones legislativas de septiembre, utilizadas por el Kremlin como termómetro de legitimidad. El próximo hito será la llegada efectiva de los cargamentos indios y la capacidad de Ucrania para sostener la presión sobre la infraestructura energética rusa durante el verano.
Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.
2 grupos editoriales · 2 idiomas
La escasez de combustible en Rusia, provocada por los ataques de drones ucranianos a las refinerías, obliga a Moscú a importar gasolina. Esta rara admisión de vulnerabilidad pone de relieve el creciente impacto de la guerra en la estabilidad interna rusa. Las colas en las gasolineras y el racionamiento se extienden, señal del fracaso de las defensas aéreas del Kremlin.
Rusia, uno de los mayores productores de petróleo del mundo, se ve ahora obligada a importar combustible debido a los ataques ucranianos a sus refinerías. El Kremlin ha reconocido públicamente que negocia con varios países, una admisión significativa de los daños sufridos. Esta situación subraya la eficacia de los ataques a la infraestructura energética rusa.
Amplía tu mirada
Arranca en Teherán el funeral de Estado de Ali Khamenei, entre una movilización masiva y la incógnita sobre su sucesor
12 idiomas · 49 medios
Desde TechnologyIndia frena el lanzamiento de los nombres de usuario en WhatsApp por temor a fraudes
4 idiomas · 16 medios
Desde Science & HealthLa curva en U del sueño: dormir menos de seis horas o más de ocho acelera el envejecimiento biológico
4 idiomas · 6 medios