
Pezeshkian viaja a Pakistán para agradecer la mediación que frenó la guerra con Estados Unidos
El presidente iraní inició una visita oficial a Islamabad tras el acuerdo alcanzado en Suiza, mientras analistas debaten si el capital político de Pakistán se traducirá en beneficios económicos duraderos.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, aterrizó este martes en Islamabad escoltado por seis cazas del ejército paquistaní, en una visita que, según fuentes oficiales iraníes, busca expresar gratitud por el papel de Pakistán como mediador en las negociaciones que desembocaron en el memorando de entendimiento con Estados Unidos. El ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, se sumó a la delegación, que incluye a los titulares de Interior, Transporte y Agricultura. Desde Teherán se califica la intermediación de Islamabad de “inestimable” y se insiste en que la prioridad es ahora la implementación completa de todos los puntos del acuerdo, que incluye la prohibición de agresiones israelíes contra países islámicos.
La presidencia paquistaní emitió un comunicado en el que el mandatario Asif Ali Zardari calificó el viaje como muestra de “relaciones fraternales” y ofreció condolencias por el fallecimiento del líder supremo iraní, el ayatolá Jamenei, durante la reciente contienda. Zardari subrayó que Islamabad apoya el diálogo como vía para resolver desafíos regionales y expresó su esperanza de que las conversaciones técnicas en curso conduzcan a una paz duradera. El ministro de Defensa, Khawaja Muhammad Asif, añadió ante el Parlamento que la visita refleja un fortalecimiento de los lazos bilaterales y que Pakistán ha optado por la negociación frente a la guerra, una postura que, a su juicio, ha sido reconocida internacionalmente.
Un análisis difundido por la agencia Reuters y reproducido por medios iraníes e internacionales plantea que el protagonismo diplomático de Pakistán podría traducirse en concesiones económicas por parte de Washington, así como en un aumento del comercio con Irán si se alivian las sanciones, en particular a través de la frontera de Baluchistán. El asesor del ministro de Finanzas paquistaní, Khurram Schehzad, sostuvo que una agenda de crecimiento combinada con la reputación de pacificador sitúa al país en una posición favorable para atraer inversiones. No obstante, analistas en Washington e Islamabad advierten que los problemas estructurales —una base fiscal estrecha, desigualdad social y dependencia recurrente del FMI— difícilmente se resolverán solo con buena voluntad diplomática. El exministro de Finanzas Miftah Ismail recordó que, tras el 11-S, el alineamiento con Estados Unidos trajo alivio de deuda pero no corrigió las debilidades de fondo, y que la actual coyuntura, aunque distinta por el rol de mediador, no altera la necesidad de reformas internas.
El viaje se produce en un contexto regional aún tenso. Dinamarca e Italia reabrieron sus embajadas en Teherán tras más de tres meses de cierre, aduciendo una mejora en la seguridad. El Comando Central de Estados Unidos mantiene dos portaviones en el mar Arábigo en estado de alerta, mientras que el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz continúa pese a anuncios previos de la Guardia Revolucionaria iraní sobre su cierre. Por su parte, el Ministerio de Exteriores israelí denunció que Hezbolá, con financiación iraní, invirtió cientos de millones de dólares en infraestructura militar en el sur del Líbano. Las partes han acordado una hoja de ruta de sesenta días para alcanzar un acuerdo definitivo, y las conversaciones técnicas prosiguen con la expectativa de que el memorando se traduzca en medidas concretas de desescalada.
Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.
2 grupos editoriales · 2 idiomas
El presidente Pezeshkian viajó a Pakistán en un avión especial que lleva el nombre de los 168 estudiantes mártires de Minab, honrando su memoria y reforzando los lazos bilaterales. Recibió una cálida bienvenida y las reuniones de alto nivel subrayaron la gratitud por el papel pacificador de Pakistán y el compromiso compartido con una nueva fase de cooperación estratégica, seguridad regional y conectividad económica.
La mediación de Pakistán entre Irán y Estados Unidos ha cosechado elogios diplomáticos, generando expectativas de un dividendo económico para Islamabad. Sin embargo, los analistas advierten que este capital político difícilmente bastará para sanar las profundas fracturas estructurales de una economía atrapada históricamente en ciclos de auge y recesión.
Artículos relacionados
El Senado estadounidense vota por primera vez para detener la guerra contra Irán en un revés político a Trump
17 idiomas · 71 medios
DeportesCroacia elimina a Panamá con un solitario gol de Budimir y sigue con vida en el Mundial 2026
8 idiomas · 26 medios
Geopolítica y PolíticaTrump afirma que Irán aceptó inspecciones nucleares “infinitas”, pero Teherán lo desmiente
8 idiomas · 13 medios