
Irán advierte a Londres y París contra una misión militar en el estrecho de Ormuz
Teherán rechaza el despliegue multinacional propuesto por Reino Unido y Francia para garantizar la libre navegación y responsabiliza a los estados ribereños de la seguridad en la vía estratégica.
El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, advirtió el sábado que el estrecho de Ormuz «no es un escenario para exhibiciones militares de potencias extrarregionales», en respuesta al anuncio conjunto de Reino Unido y Francia de que están listos para desplegar una misión militar multinacional que garantice la libertad de navegación en esa vía. La declaración, difundida en la red social X, subraya que la seguridad del estrecho recae en los Estados ribereños y que quienes provoquen crisis asumirán las consecuencias de su «aventurerismo».
Desde Teherán se insiste en que Irán, como «potencia responsable y garante de la seguridad», no tolerará movimientos militares externos en un paso que concentra alrededor de un quinto del tráfico mundial de petróleo. La advertencia se produjo horas después de que el primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente francés, Emmanuel Macron, calificaran el estrecho de «arteria vital de la economía global» y afirmaran que Omán ha aceptado cooperar para proteger sus aguas territoriales. Para Londres y París, restaurar el tránsito seguro de buques de todas las banderas es una cuestión de interés mundial que justifica una presencia naval ampliada.
El cruce de advertencias se inserta en un frágil proceso de distensión entre Irán y Estados Unidos. El 18 de junio entró en vigor un memorando de entendimiento firmado electrónicamente por los presidentes Masoud Pezeshkian y Donald Trump, con mediación de Pakistán, que prevé el cese de hostilidades, el alivio de sanciones, la reapertura del estrecho de Ormuz y un marco de negociación para la seguridad regional. Analistas en el Golfo Pérsico observan que la iniciativa franco-británica podría interpretarse como una presión paralela que pone a prueba los compromisos asumidos en ese entendimiento, mientras Teherán busca consolidar su papel de único garante de la vía marítima.
La tensión actual es heredera de los choques militares que durante la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel perturbaron la navegación y dispararon los precios de la energía. En ese escenario, la propuesta europea de una misión multinacional —que ya había sido esbozada en una cumbre con 51 países en abril— choca con la negativa iraní a cualquier presencia militar foránea, incluida la remoción de minas, que Teherán reivindica como competencia exclusiva propia. El memorando con Washington establece un calendario de conversaciones para resolver los contenciosos pendientes, pero la reacción de Irán al anuncio de Starmer y Macron indica que la cuestión de la seguridad en Ormuz seguirá siendo un punto de fricción mientras no se consolide un acuerdo regional que satisfaga a todas las partes ribereñas.
| Prensa iraní y afín | +0.80 | aligned |
|---|---|---|
| Prensa árabe Levante-Magreb | +0.60 | aligned |
We Iranians will not tolerate foreign interference in our gulf.
Repetition of the threat and personification of the state through the parliament speaker make the position indisputable.
Omits the perspective of maritime powers that prioritize freedom of navigation.
The region rejects any external military presence as destabilizing.
The call for regional solutions and the threat of revenge build a common front against interference.
Omits the concerns of Gulf Arab states about regional instability caused by Iran's posture.
Amplía tu mirada
Flexibilización crediticia y presión demográfica reconfiguran los mercados de vivienda globales
4 idiomas · 6 medios
Desde TechnologyOpenAI lanza ChatGPT Work y cierra Atlas: el agente único de escritorio redefine la competencia
7 idiomas · 7 medios
Desde Science & HealthHallazgos en Indonesia, Israel y la Antártida reescriben los orígenes del arte y la violencia humana
5 idiomas · 6 medios