
Entra en vigor una frágil tregua en Líbano mientras Israel condiciona la retirada de sus tropas
El alto el fuego, mediado por EE.UU. y Catar con apoyo iraní, abre una ventana de 60 días para negociar el programa nuclear de Teherán, pero los choques persisten y Netanyahu exige el desarme de Hezbolá.
Un alto el fuego entre Israel y Hezbolá entró en vigor el viernes a las 16:00 hora local en el sur del Líbano, tras una llamada del presidente estadounidense Donald Trump en la que, según fuentes de la Casa Blanca, exigió a Tel Aviv detener la escalada. Sin embargo, la tregua nació quebrada: en la primera hora Israel lanzó una docena de ataques aéreos, según fuentes de seguridad libanesas, y en las horas siguientes al menos siete personas murieron por fuego israelí, de acuerdo con el Ministerio de Salud libanés. Hezbolá calificó los bombardeos de “violación flagrante” y, aunque no ha respondido militarmente, la tensión se mantiene. El ejército israelí justificó las acciones como respuesta a la presencia de milicianos que representaban una amenaza inmediata para sus tropas.
Desde Jerusalén, el primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa, Israel Katz, afirmaron que las fuerzas israelíes permanecerán en el sur del Líbano, Gaza y Siria “mientras Hezbolá no sea desarmado y la zona desmilitarizada”. Un portavoz del gobierno israelí condicionó cualquier retirada al desarme completo del grupo chií. En Washington, la administración Trump ha presionado públicamente a los ministros israelíes para que respeten el cese de hostilidades: el vicepresidente JD Vance calificó el acuerdo como “una base sólida” y el propio Trump instó a Israel a “usar el sentido común”. La fricción entre ambos gobiernos se hizo visible cuando Netanyahu rechazó la idea de que Israel pueda ser “dictado” por Washington, mientras que Trump declaró que Israel debería estar agradecido por la existencia misma del Estado judío tras sus acciones frente a Irán.
El alto el fuego libanés es, según fuentes diplomáticas europeas, una pieza clave del memorando de entendimiento firmado digitalmente entre Estados Unidos e Irán, que establece una ventana de 60 días para negociar el programa nuclear iraní, el alivio de sanciones y la seguridad regional. El acuerdo incluye un mecanismo para reabrir el estrecho de Ormuz y, según la Casa Blanca, sienta las bases para el regreso de los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica, aunque Teherán no ha confirmado ese punto. Persisten desacuerdos sobre el descongelamiento de activos iraníes y el futuro de la presencia militar israelí en la frontera. Para Washington, el cese de las hostilidades en Líbano es una condición previa para que las conversaciones con Irán no descarrilen; para Israel, la prioridad sigue siendo la neutralización de Hezbolá, incluso si eso tensa la relación con su principal aliado.
Analistas en Oriente Medio advierten que la continuidad de los ataques israelíes, aunque selectivos, podría hacer fracasar el proceso diplomático. El enviado especial estadounidense Steve Witkoff se dirige a Suiza para la primera ronda de negociaciones nucleares con Irán, mientras que delegaciones libanesas e israelíes discuten en Washington un plan de retirada escalonada de las tropas israelíes. El conflicto, que según cifras oficiales libanesas ha causado más de 4.100 muertos desde marzo, deja un escenario en el que la tregua depende tanto de la contención militar sobre el terreno como de la evolución de las conversaciones entre Washington y Teherán. La comunidad internacional, incluidos actores latinoamericanos con intereses en la estabilidad energética global, sigue de cerca el cumplimiento del alto el fuego y el inicio formal de las negociaciones nucleares.
Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.
2 grupos editoriales · 2 idiomas
La prensa israelí informa que Israel mantiene su presencia militar en el sur del Líbano a pesar de las conversaciones de alto el fuego, negando cualquier retirada parcial. Destaca las amenazas de seguridad en curso, como un ataque con drones contra presuntos militantes, y enmarca las negociaciones con Irán como una apertura estratégica, manteniendo las tropas como precaución necesaria.
La prensa árabe-levantina informa que Israel continúa los ataques aéreos en el sur del Líbano incluso después del anuncio de un marco de alto el fuego, atacando a presuntos militantes. Esta cobertura enfatiza que Israel no se está retirando y que la violencia persiste, sembrando dudas sobre la efectividad del alto el fuego y destacando la agresión continua.
Amplía tu mirada
La OPEP+ elevará su producción en 188.000 barriles diarios en agosto tras la distensión en Ormuz
8 idiomas · 28 medios
Desde TechnologyEl impacto de la IA en el empleo: menos puestos de entrada, pero sin apocalipsis laboral
8 idiomas · 24 medios
Desde Science & HealthCuando el estrés inflama el cuerpo: la ciencia que respalda al proverbio africano y el poder del ejercicio diario
5 idiomas · 11 medios