
El avance socialista en Nueva York agita al Partido Demócrata y atrae a Harris
La victoria de una candidata respaldada por el alcalde Mamdani en las primarias neoyorquinas desata alarmas entre moderados, mientras la exvicepresidenta corteja al ala progresista de cara a 2028.
La irrupción de Darializa Avila Chevalier, una socialista democrática de 32 años, en la escena política estadounidense tras derrotar al congresista Adriano Espaillat en las primarias demócratas del distrito 13 de Nueva York ha expuesto las profundas tensiones que atraviesan al partido. Con el respaldo del alcalde neoyorquino Zohran Mamdani y de organizaciones como los Socialistas Democráticos de América (DSA) y Justice Democrats, Chevalier se convirtió en la candidata más izquierdista en ganar una primaria demócrata en décadas, según admitió el exredactor de discursos de Barack Obama, Jon Favreau. Desde Washington, analistas moderados interpretan este triunfo como la confirmación de que la infraestructura progresista ha superado en organización, financiamiento y movilización a la maquinaria tradicional del partido.
La victoria de Chevalier no es un hecho aislado. Se produce pocos meses después de que Mamdani, un declarado socialista, asumiera la alcaldía de Nueva York y comenzara a aplicar políticas alineadas con las demandas de la izquierda, como la reciente decisión de no aumentar el número de agentes de policía tras la presión de la DSA. Para voces centristas del Partido Demócrata, la presencia de Chevalier en una manifestación antiisraelí el 8 de octubre de 2023 —un día después del ataque de Hamás— y su negativa a disculparse agravan la preocupación de que el partido se aleje del electorado moderado. “Es una señal de que los grupos de izquierda están trabajando más duro y siendo más creativos que las estructuras partidarias tradicionales”, advirtió Dan Pfeiffer, exasesor de Obama, reflejando el temor de que el establishment demócrata pierda el control de la narrativa electoral.
En este contexto, la exvicepresidenta Kamala Harris ha iniciado un acercamiento estratégico al ala progresista. Según fuentes cercanas a su entorno, Harris mantuvo una llamada privada con Mamdani la semana pasada y se reunió con la congresista Alexandria Ocasio-Cortez y con líderes del Movimiento No Comprometido, que aglutina a votantes propalestinos descontentos con la política de la Administración Biden hacia Gaza. Desde la óptica de analistas en Washington, Harris busca reconstruir los puentes que se fracturaron durante su campaña presidencial de 2024, cuando rechazó que un palestino-estadounidense hablara en la Convención Nacional Demócrata. Sin embargo, el escepticismo persiste: activistas como Rania Batrice exigen pruebas concretas de un giro en su postura antes de otorgarle su confianza.
La ofensiva de Harris ha sido recibida con duras críticas desde el Partido Republicano, que ve en estos movimientos la confirmación de un giro radical del Partido Demócrata. “Está cortejando a socialistas y comunistas”, declaró el presidente del Comité Nacional Republicano, Joe Gruters, quien consideró que los demócratas están en una “espiral de muerte” al integrar a estas facciones. Desde América Latina, observadores señalan que la pugna interna demócrata replica tensiones ya vividas en la región entre el progresismo más identitario y las corrientes socialdemócratas tradicionales, un debate que podría influir en la percepción de Estados Unidos como socio hemisférico.
El dossier queda abierto de cara a las elecciones de medio término de 2026 y la carrera presidencial de 2028. La capacidad de Harris para equilibrar las demandas de la base progresista sin alienar al votante centrista definirá sus posibilidades, mientras el ala moderada del partido evalúa si la energía de la izquierda puede traducirse en victorias nacionales o si, por el contrario, ahuyentará a sectores clave del electorado. Las próximas primarias en otros distritos ofrecerán nuevas pistas sobre la dirección que tomará el Partido Demócrata.
Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.
2 grupos editoriales · 3 idiomas
La victoria de una socialista democrática en las primarias de Nueva York ha provocado pánico entre los demócratas. Un ex redactor de discursos de Obama la calificó como la candidata más izquierdista de la historia, señalando un giro brusco del partido. El alcalde socialista que la respaldó es presentado como una fuerza disruptiva para el establishment.
Kamala Harris corteja al alcalde socialista de Nueva York y a las facciones progresistas mientras se posiciona para una posible candidatura presidencial en 2028. Mientras tanto, el alcalde Mamdani ha revertido un aumento policial planeado tras la presión de los Socialistas Democráticos de América. Los movimientos destacan la creciente influencia del ala izquierda del partido y el intento de Harris de asegurar esa base.
Amplía tu mirada
OpenAI ofrece al gobierno de Trump una participación del 5% para compartir la riqueza de la IA
10 idiomas · 23 medios
Desde TechnologyIndia frena el lanzamiento de los nombres de usuario en WhatsApp por temor a fraudes
4 idiomas · 13 medios
Desde Science & HealthEl agotamiento silencioso redefine las decisiones profesionales y financieras de la mediana edad
4 idiomas · 7 medios