
Bélgica golea a Estados Unidos y celebra con el baile de Trump tras la polémica por Balogun
La selección belga venció 4-1 a la anfitriona en octavos, en un partido marcado por la suspensión de la sanción al delantero estadounidense tras la llamada del presidente Trump a la FIFA.
Bélgica selló su pase a cuartos de final con una goleada por 4-1 sobre Estados Unidos en Seattle, en un partido que desde el inicio se inclinó del lado europeo. Charles De Ketelaere abrió el marcador a los nueve minutos y, aunque Malik Tillman igualó transitoriamente a la media hora, el propio De Ketelaere volvió a adelantar a los belgas antes del descanso. En la segunda parte, Hans Vanaken y Romelu Lukaku, ya en el tiempo añadido, sentenciaron la eliminatoria aprovechando errores defensivos del conjunto anfitrión. Folarin Balogun, cuya presencia en el campo fue posible por una decisión disciplinaria de la FIFA, apenas registró diez toques de balón en el primer tiempo y su mejor ocasión, un remate a los 81 minutos, fue detenida por Thibaut Courtois. Al término, los jugadores belgas imitaron en el vestuario el baile característico de Donald Trump y la cuenta oficial del equipo publicó una imagen con el mensaje “Overturn this” (“Anula esto”).
El encuentro estuvo atravesado por la controversia extradeportiva que estalló cuando la FIFA suspendió la sanción de un partido a Balogun, expulsado por roja directa ante Bosnia y Herzegovina. El presidente estadounidense llamó a Gianni Infantino para pedir una revisión de la tarjeta, y el organismo aplicó el artículo 27 de su código disciplinario para sustituir la suspensión por un año de prueba, en un hecho sin precedentes en un Mundial desde 1962. La federación belga protestó formalmente y la UEFA, según filtraciones recogidas por medios europeos, consideró que se había “cruzado una línea roja” que afectaba la integridad del juego. El seleccionador estadounidense, Mauricio Pochettino, declaró sentirse “decepcionado con demasiada gente” que antepuso “la política y la manipulación”, aunque negó que la polémica influyera en el resultado.
Las reacciones políticas y mediáticas amplificaron el caso. Cincuenta eurodiputados solicitaron a la Comisión de Ética de la FIFA una investigación sobre Infantino por posible vulneración de la neutralidad política, mencionando también la entrega del Premio de la Paz de la FIFA a Trump en diciembre. El primer ministro belga, Bart de Wever, afirmó en una cumbre de la OTAN que no provocaría al presidente estadounidense con el tema, dada su “reputación de reaccionar de forma irritable”. En Estados Unidos, comentaristas deportivos y figuras públicas se dividieron: mientras algunos aficionados celebraron la derrota como un acto de justicia poética, otros criticaron la interferencia presidencial por haber convertido a la selección en un símbolo de corrupción política. El debate llegó a la televisión, donde los analistas Thierry Henry y Alexi Lalas discreparon acaloradamente sobre si el procedimiento de la FIFA fue correcto.
Con esta eliminación, los tres anfitriones del torneo —Estados Unidos, Canadá y México— quedaron fuera en octavos de final. Bélgica se enfrentará a España en los cuartos de final en Los Ángeles, mientras la Copa del Mundo continúa bajo la sombra de un episodio que, según medios de Europa, Asia y América, puso a prueba la independencia de las instituciones deportivas frente al poder político.
| Prensa latinoamericana | +1.00 | aligned |
|---|---|---|
| Prensa árabe Levante-Magreb | +0.60 | aligned |
| Prensa atlántica / anglosfera | 0.00 | neutral |
Los aficionados belgas y los críticos de Trump se regocijan: la victoria también es una lección política.
El bloque vincula directamente el resultado deportivo con la interferencia política de Trump, usando el baile como símbolo de desafío y convirtiendo el partido en una venganza política.
Omite la perspectiva de los jugadores estadounidenses y el hecho de que la celebración podría considerarse antideportiva; también pasa por alto que la decisión de la tarjeta roja fue tomada por la FIFA, no directamente por Trump.
El fútbol recupera su pureza contra la interferencia política.
El bloque enmarca la victoria como una rehabilitación del deporte, implicando que las acciones de Trump habían contaminado el juego, y presenta el resultado como una restauración del orden moral.
Omite el aspecto de burla directa en la celebración belga; el baile se interpreta como un gesto de rehabilitación más que de escarnio.
Los observadores registran un episodio curioso sin tomar partido.
El bloque informa el evento como un hecho, usando un lenguaje neutral y evitando la interpretación política, lo que hace que la celebración parezca una broma inofensiva.
Omite el fuerte contexto político y la ira de los partidarios de Trump; el episodio se presenta como un momento ligero sin reconocer la controversia más profunda.
Amplía tu mirada
EE.UU. revoca licencia petrolera y bombardea Irán tras ataques a buques en Ormuz
8 idiomas · 43 medios
Desde Economy & MarketsLa inversión global repunta un 6% pero se concentra en tecnología y pocos países
4 idiomas · 9 medios
Desde TechnologyOpenAI lanza GPT-5.6 tras luz verde de EE UU: los modelos Sol, Terra y Luna disponibles el jueves
6 idiomas · 14 medios