
Martinelli rompe el sueño japonés en el minuto 95 y Brasil avanza a octavos
Un gol agónico del delantero del Arsenal selló la remontada brasileña (2-1) ante un Japón que rozó la prórroga y volvió a quedarse sin su primer triunfo en una eliminatoria mundialista.
Gabriel Martinelli silenció la madrugada de Tokio con un derechazo que entró en la red cuando el reloj ya superaba los 94 minutos en Houston. El atacante del Arsenal, habilitado por un pase filtrado de Bruno Guimarães, batió al guardameta Zion Suzuki y desató la euforia de la torcida brasileña, que vio cómo su selección evitaba la prórroga y certificaba el pase a los octavos de final del Mundial 2026. El 2-1 definitivo mantiene a la Canarinha en la pelea por su sexta corona y prolonga una sequía que atormenta al fútbol nipón: Japón sigue sin ganar un partido de eliminación directa en la historia de la Copa del Mundo.
El guion del encuentro había comenzado con un vuelco inesperado. A la media hora de juego, un error en la salida de balón brasileña permitió a Kaishu Sano robar la pelota, conducir hacia el área y colocar un remate cruzado imposible para Alisson Becker. Era el primer tanto internacional del centrocampista y desató la ilusión entre los dos centenares de aficionados que siguieron la transmisión en una pantalla pública en el centro de Tokio, pese a que el partido arrancó a las dos de la madrugada, hora local. La ventaja japonesa se mantuvo hasta el descanso, un escenario que Brasil no superaba en una fase de eliminatoria desde 1938, cuando remontó ante Checoslovaquia.
La reacción brasileña llegó con intensidad en el segundo tiempo. Casemiro, que luego abandonaría el campo por molestias físicas, igualó el marcador con un cabezazo potente tras un centro preciso de Gabriel Magalhães. Poco después, Vinícius Júnior estrelló un disparo en el poste, y la presión asfixiante de la Seleção empujó a Japón contra su propia área. En las gradas, las cámaras captaron a un seguidor japonés que, rodeado de brasileños en plena celebración, gritaba su frustración mientras le colocaban una bandera de Brasil sobre los hombros; la imagen se viralizó como símbolo de la crueldad del fútbol en las eliminatorias.
“Estoy muy orgulloso de ver a todos los brasileños felices. Lo di todo”, declaró Martinelli tras el pitido final, en declaraciones recogidas por la prensa escandinava. El seleccionador Carlo Ancelotti, por su parte, reconoció la exigencia del duelo y la preocupación por las lesiones de Lucas Paquetá y del propio Casemiro, que no pudieron completar los noventa minutos. Desde Japón, los testimonios mezclaban el orgullo por haber llevado al límite a una pentacampeona con la desolación de una derrota tan tardía. “Pensé que podíamos ganar, así que el final fue decepcionante”, resumió el aficionado Tomo Yoshida, ataviado con una peluca azul, en el centro de Tokio.
Con esta victoria, Brasil encadena su undécima clasificación consecutiva a octavos de final —todas las ediciones desde que se reinstauró esa ronda en 1986— e iguala a Alemania con dieciséis remontadas en la historia de los Mundiales. El próximo desafío para los de Ancelotti será el 5 de julio en el MetLife Stadium ante el ganador del cruce entre Costa de Marfil y Noruega. Japón, en cambio, regresa a casa con la sensación de haber acariciado un hito que se le resiste desde su debut en la fase final, en 1998.
Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.
2 grupos editoriales · 3 idiomas
Los aficionados japoneses quedaron atónitos al ver su sueño mundialista destruido en el minuto 95. El orgullo por el esfuerzo del equipo quedó empañado por la amargura de una derrota tan cruel, con cientos de seguidores que habían velado hasta la madrugada viendo cómo la esperanza se desvanecía en el último suspiro.
Brasil rompió corazones japoneses con un final de infarto: el gol de Martinelli en el minuto 95 mantuvo viva a la Seleção y puso fin a 88 años de espera por una victoria mundialista remontando. La imagen viral de un aficionado japonés llorando se convirtió en el símbolo de un drama deportivo que fusionó éxtasis y desesperación.
Amplía tu mirada
Doha, escenario de un diálogo fantasma entre Washington y Teherán
7 idiomas · 19 medios
Desde Economy & MarketsWashington se niega a prorrogar el T-MEC y activa una cuenta regresiva de diez años
3 idiomas · 16 medios
Desde TechnologyWhatsApp introduce nombres de usuario para chatear sin revelar el número telefónico
6 idiomas · 10 medios