
La IA redefine el empleo sin destruirlo: crecen salarios y exigencias, pero los costes se disparan
Un barómetro global muestra que las empresas más expuestas a la inteligencia artificial aumentan plantilla y sueldos, mientras los puestos junior se 'seniorizan' y el gasto en agentes autónomos obliga a imponer límites.
Las compañías con mayor exposición a la inteligencia artificial no están reduciendo empleo neto, sino ampliándolo. El Barómetro Global de Empleo 2026 de PwC, que analizó más de mil millones de anuncios de trabajo, indica que la plantilla de las empresas más expuestas a la IA creció un 52 % desde 2018, frente al 36 % de las menos expuestas; los salarios subieron un 24 % y un 17 %, respectivamente. Un análisis de Yale Budget Lab sobre el mercado laboral estadounidense refuerza esta lectura: desde la irrupción de ChatGPT en 2022, el uso de IA no muestra conexión con variaciones en el empleo o el desempleo, y su efecto sobre la rotación ocupacional sigue una trayectoria similar a la de la llegada de internet o los ordenadores. Sin embargo, el mismo barómetro de PwC revela un fenómeno de 'seniorización': los puestos de entrada altamente expuestos a la IA que incorporaron competencias tradicionalmente sénior crecieron un 35 %, mientras que los que no lo hicieron cayeron un 10 %.
Esa redefinición de los perfiles coincide con un encarecimiento acelerado de la propia tecnología. Desde la óptica de Silicon Valley, firmas como Meta, Microsoft, Uber y Walmart han empezado a fijar topes al consumo de tokens ante un crecimiento exponencial de las facturas por agentes autónomos. El responsable de investigación en aprendizaje profundo de Nvidia señaló que, en su equipo, el coste de la potencia de cálculo ya ha superado al de los empleados, y el consejero delegado de OpenAI admitió que el precio de la IA se ha convertido en un “problema enorme” para muchos clientes. Workato, una empresa de software con unos 1.300 empleados, vio cómo su gasto se multiplicaba por siete en un solo día tras un cambio en el sistema de tarifas de Anthropic.
En América Latina, la adopción de IA está remodelando los pagos y el comercio electrónico con una velocidad que los analistas en São Paulo califican de estructural. El tráfico procedente de IA generativa hacia sitios de venta minorista se disparó un 4.700 % en el último año, según BTG Pactual, y se proyecta que los agentes autónomos viabilicen cerca del 25 % de todas las transacciones hacia 2030. En Brasil, la infraestructura de Open Finance ya permite que un agente de IA represente al consumidor y negocie con las entidades financieras en su nombre, un concepto que la Asociación Brasileña del Ecosistema de Pagos denomina M.AI.Bundling. El riesgo de desintermediación y de una transparencia radical de precios que comprima los márgenes es, advierten los mismos analistas, la contracara de esa eficiencia.
El impacto sobre el bienestar psicológico añade otra dimensión al cambio. Un estudio publicado en Human Systems Management, centrado en empresas manufactureras italianas que introducen automatización, encontró que la percepción de amenaza laboral por IA se asocia con mayores niveles de agotamiento emocional y menor implicación profesional, un vínculo parcialmente mediado por la reducción de la seguridad psicológica. La consultora PwC, desde su posición global, subraya que las habilidades blandas —juicio, empatía, colaboración— se revalorizan precisamente porque la tecnología no las replica.
El siguiente hito factual será la evolución de los modelos de tarificación de los grandes laboratorios de IA y la respuesta de los reguladores financieros ante la intermediación autónoma. En Brasil, el Banco Central ya ha sentado las bases con el Open Finance; en otras jurisdicciones, el debate sobre la gobernanza de los agentes de IA apenas comienza.
Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.
2 grupos editoriales · 5 idiomas
Las empresas que adoptan la IA a gran escala están aumentando su plantilla, no recortándola. Los trabajadores que usan IA adquieren 'superpoderes' y se vuelven más valiosos. El futuro del trabajo consiste en aumentar, no en reemplazar.
La expansión de la IA está alimentando el burnout y la ansiedad entre los trabajadores que temen ser reemplazados. El costo psicológico de la automatización se está convirtiendo en una seria preocupación, a medida que los empleados se sienten cada vez más precarios. Las prometidas ganancias de productividad conllevan un costo oculto para la salud mental.
Artículos relacionados
Colisión de dos trenes en Bedford deja heridos graves y suspende el tráfico ferroviario al norte de Londres
7 idiomas · 23 medios
DeportesEstados Unidos y Australia, duelo directo por la clasificación en Seattle
6 idiomas · 22 medios
Geopolítica y PolíticaCosta defiende contactos con Moscú y expone divisiones en la UE sobre negociaciones con Rusia
8 idiomas · 13 medios