Iniciar sesión
Edición de las 06:00 CETsábado, 20 de junio de 2026
307 medios · 17 idiomas315 briefing hoy
Sociedad y Culturaviernes, 19 de junio de 2026

Entre tortelli y cien lenguajes: la lección de Reggio Emilia que Catalina de Gales llevó al mundo

La princesa visitó las escuelas de la ciudad italiana y escribió un ensayo sobre la conexión humana, mientras médicos en Emiratos y legisladores británicos alertan del impacto de las pantallas en la infancia.

En una granja sobre las colinas de Parma, una mujer amasa harina y huevo con las manos. No es una rezdora emiliana cualquiera: es Catalina, princesa de Gales, que en mayo pasado cambió los salones de palacio por un agriturismo para aprender a hacer tortelli de erbette. Horas antes, en Reggio Emilia, había visto a niños de preescolar comunicarse con dibujos, gestos, miradas y palabras —los “cien lenguajes” que el pedagogo Loris Malaguzzi imaginó tras la Segunda Guerra Mundial— y había sentido, según escribió después, una bienvenida inmediata, “aceptando a un perfecto extraño con confianza y alegría”.

Esa experiencia es el centro del ensayo que la princesa publicó en el sitio de su fundación para la primera infancia, y que fue recogido por medios italianos, británicos y árabes. En el texto, Catalina sostiene que “en un mundo cada vez más digitalizado, donde gran parte de la vida está mediada por pantallas, la necesidad de una conexión humana auténtica nunca ha sido mayor”. La frase no es una abstracción: coincide con decisiones de gobierno. En el Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer anunció una prohibición de redes sociales para menores de 16 años que entrará en vigor la próxima primavera. En los Emiratos Árabes Unidos, el Consejo de Ministros aprobó una medida similar para menores de 15, y la Academia Nacional para el Desarrollo de la Infancia la calificó como un paso hacia “un entorno digital más seguro y de apoyo al crecimiento infantil”.

Desde los consultorios de Ras al Khaimah y Dubái, los pediatras y psicólogos clínicos emiratíes describen lo que ya ven: adolescentes con dolor de espalda y cuello por malas posturas, alteraciones del sueño, ansiedad y una dependencia conductual que, explica el doctor Vishal Rajmal Mehta del RAK Hospital, se alimenta de los “bucles de recompensa de dopamina” que los likes y las notificaciones disparan en un cerebro cuyo córtex prefrontal aún no ha madurado. El psicólogo Alexandre Machado, del Medcare Royal Speciality Hospital, traza un paralelo con el alcohol: “Así como prohibimos su consumo en menores por su impacto en el cerebro en desarrollo, deberíamos aplicar una cautela similar a las redes sociales”. Mientras tanto, una franja de millennials y centennials ensaya su propia desintoxicación: según la consultora Vorhaus Advisors, el 18 por ciento de los adultos jóvenes en mercados anglosajones ya usa dos teléfonos —uno “tonto” para la familia y otro inteligente para el resto—, una estrategia que la periodista británica Maira Butt adoptó tras acumular 2.200 mensajes sin leer en WhatsApp y recibir llamadas del ejército israelí mientras veía Love Island.

El enfoque de Reggio Emilia, que trata a los niños como miembros plenos de la sociedad y convierte el entorno en un “tercer maestro”, ofrece un contrapunto a esa fatiga digital. La ciudad italiana, documentó la prensa local, lleva desde la posguerra cultivando una “comunidad de cuidado ampliada” donde todas las generaciones trabajan juntas. Esa filosofía ha inspirado redes de escuelas en España y en varios países de América Latina, donde la obra de Malaguzzi se estudia como una referencia para una educación que no separa el pensamiento del sentimiento. En su ensayo, Catalina subraya que pasar tiempo en la naturaleza o crear con las manos cultiva “habilidades y emociones que no pueden digitalizarse: la conciencia, la empatía, la humildad y, sobre todo, el amor”.

La última imagen no está en las aulas ni en los dispositivos. Está en una pregunta que una madre de la escuela Lambrook, en Berkshire, le hizo a la princesa: “Si todos pudiéramos hacer solo una cosa, ¿cuál sería?”. La respuesta de Catalina —“dar prioridad al amor”— no era un gesto sentimental, sino una invitación a recuperar “la alegría que se encuentra en las cosas ordinarias, la magia cotidiana de la vida misma”. En un planeta donde un niño de dos años ya puede usar una tableta y donde los adolescentes duermen con el teléfono bajo la almohada, esa respuesta suena como un eco de los cien lenguajes infantiles que Reggio Emilia se niega a silenciar.

Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.

2 grupos editoriales · 4 idiomas

49%
TonoTemperaturaEnfoquePosicionamientoHorizonte
Stampa atlantica / anglosferaStampa europea continentale
Stampa atlantica / anglosfera/ progressista
allarmepragmatismo

La visita de la princesa a Reggio Emilia se convierte en un llamado a redescubrir la auténtica conexión humana en un mundo saturado de pantallas. Su ensayo advierte que los niños necesitan experiencias del mundo real para prosperar, haciéndose eco de las crecientes preocupaciones sobre la sobrecarga digital. La narrativa sugiere un enfoque equilibrado y pragmático hacia la tecnología, enfatizando la esperanza y las cualidades humanas.

Stampa europea continentale/ mediterranea
trionfodistacco

El viaje de la Princesa de Gales a Reggio Emilia celebra la renombrada filosofía de la primera infancia de la ciudad. Su ensayo, publicado después de la visita, destaca la apertura natural de los niños y el modelo educativo que la fomenta. La historia se centra en el encuentro entre la realeza y una tradición local de infancias felices.

Artículos relacionados

Leer más
Última hora
Suecia busca sellar su pase y Alemania duelo de líderes en un sábado crucial·Wyndham Clark impone récord en Shinnecock y abre brecha de cuatro golpes en el US Open·Del altiplano mexicano a las aulas brasileñas: la innovación que nace del territorio·El costo de priorizar mal las deudas: un error que drena miles de dólares al año·Incendio en hotel de Bayahibe deja una turista italiana muerta y 1.700 evacuados·Cerúndolo supera un pelotazo en la garganta y es semifinalista en Queen’s·Plazo del 30 de junio para registro de líneas redefine la banca móvil en México·Israel y Hezbollah acuerdan un alto el fuego frágil en Líbano tras mediación de EE.UU. y Qatar·Suecia busca sellar su pase y Alemania duelo de líderes en un sábado crucial·Wyndham Clark impone récord en Shinnecock y abre brecha de cuatro golpes en el US Open·Del altiplano mexicano a las aulas brasileñas: la innovación que nace del territorio·El costo de priorizar mal las deudas: un error que drena miles de dólares al año·Incendio en hotel de Bayahibe deja una turista italiana muerta y 1.700 evacuados·Cerúndolo supera un pelotazo en la garganta y es semifinalista en Queen’s·Plazo del 30 de junio para registro de líneas redefine la banca móvil en México·Israel y Hezbollah acuerdan un alto el fuego frágil en Líbano tras mediación de EE.UU. y Qatar·
Actualizado 21:534 idiomas · 5 medios
AnteriorSociedad y CulturaSiguiente
5 medios|4 idiomas|4 min de lectura
viernes, 19 de junio de 2026

Entre tortelli y cien lenguajes: la lección de Reggio Emilia que Catalina de Gales llevó al mundo

La princesa visitó las escuelas de la ciudad italiana y escribió un ensayo sobre la conexión humana, mientras médicos en Emiratos y legisladores británicos alertan del impacto de las pantallas en la infancia.

En una granja sobre las colinas de Parma, una mujer amasa harina y huevo con las manos. No es una rezdora emiliana cualquiera: es Catalina, princesa de Gales, que en mayo pasado cambió los salones de palacio por un agriturismo para aprender a hacer tortelli de erbette. Horas antes, en Reggio Emilia, había visto a niños de preescolar comunicarse con dibujos, gestos, miradas y palabras —los “cien lenguajes” que el pedagogo Loris Malaguzzi imaginó tras la Segunda Guerra Mundial— y había sentido, según escribió después, una bienvenida inmediata, “aceptando a un perfecto extraño con confianza y alegría”.

Esa experiencia es el centro del ensayo que la princesa publicó en el sitio de su fundación para la primera infancia, y que fue recogido por medios italianos, británicos y árabes. En el texto, Catalina sostiene que “en un mundo cada vez más digitalizado, donde gran parte de la vida está mediada por pantallas, la necesidad de una conexión humana auténtica nunca ha sido mayor”. La frase no es una abstracción: coincide con decisiones de gobierno. En el Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer anunció una prohibición de redes sociales para menores de 16 años que entrará en vigor la próxima primavera. En los Emiratos Árabes Unidos, el Consejo de Ministros aprobó una medida similar para menores de 15, y la Academia Nacional para el Desarrollo de la Infancia la calificó como un paso hacia “un entorno digital más seguro y de apoyo al crecimiento infantil”.

Desde los consultorios de Ras al Khaimah y Dubái, los pediatras y psicólogos clínicos emiratíes describen lo que ya ven: adolescentes con dolor de espalda y cuello por malas posturas, alteraciones del sueño, ansiedad y una dependencia conductual que, explica el doctor Vishal Rajmal Mehta del RAK Hospital, se alimenta de los “bucles de recompensa de dopamina” que los likes y las notificaciones disparan en un cerebro cuyo córtex prefrontal aún no ha madurado. El psicólogo Alexandre Machado, del Medcare Royal Speciality Hospital, traza un paralelo con el alcohol: “Así como prohibimos su consumo en menores por su impacto en el cerebro en desarrollo, deberíamos aplicar una cautela similar a las redes sociales”. Mientras tanto, una franja de millennials y centennials ensaya su propia desintoxicación: según la consultora Vorhaus Advisors, el 18 por ciento de los adultos jóvenes en mercados anglosajones ya usa dos teléfonos —uno “tonto” para la familia y otro inteligente para el resto—, una estrategia que la periodista británica Maira Butt adoptó tras acumular 2.200 mensajes sin leer en WhatsApp y recibir llamadas del ejército israelí mientras veía Love Island.

El enfoque de Reggio Emilia, que trata a los niños como miembros plenos de la sociedad y convierte el entorno en un “tercer maestro”, ofrece un contrapunto a esa fatiga digital. La ciudad italiana, documentó la prensa local, lleva desde la posguerra cultivando una “comunidad de cuidado ampliada” donde todas las generaciones trabajan juntas. Esa filosofía ha inspirado redes de escuelas en España y en varios países de América Latina, donde la obra de Malaguzzi se estudia como una referencia para una educación que no separa el pensamiento del sentimiento. En su ensayo, Catalina subraya que pasar tiempo en la naturaleza o crear con las manos cultiva “habilidades y emociones que no pueden digitalizarse: la conciencia, la empatía, la humildad y, sobre todo, el amor”.

La última imagen no está en las aulas ni en los dispositivos. Está en una pregunta que una madre de la escuela Lambrook, en Berkshire, le hizo a la princesa: “Si todos pudiéramos hacer solo una cosa, ¿cuál sería?”. La respuesta de Catalina —“dar prioridad al amor”— no era un gesto sentimental, sino una invitación a recuperar “la alegría que se encuentra en las cosas ordinarias, la magia cotidiana de la vida misma”. En un planeta donde un niño de dos años ya puede usar una tableta y donde los adolescentes duermen con el teléfono bajo la almohada, esa respuesta suena como un eco de los cien lenguajes infantiles que Reggio Emilia se niega a silenciar.

Divergencia de las fuentes

Sociedad y Cultura · 5 medios · 4 idiomas

49%Media

Cómo las fuentes narran los mismos hechos de manera diferente.

Cómo se dividen

Favorable57%
Crítico43%

Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.

2 grupos editoriales · 4 idiomas

TonoTemperaturaEnfoquePosicionamientoHorizonte
Stampa atlantica / anglosferaStampa europea continentale
Stampa atlantica / anglosfera/ progressista
allarmepragmatismo

La visita de la princesa a Reggio Emilia se convierte en un llamado a redescubrir la auténtica conexión humana en un mundo saturado de pantallas. Su ensayo advierte que los niños necesitan experiencias del mundo real para prosperar, haciéndose eco de las crecientes preocupaciones sobre la sobrecarga digital. La narrativa sugiere un enfoque equilibrado y pragmático hacia la tecnología, enfatizando la esperanza y las cualidades humanas.

Stampa europea continentale/ mediterranea
trionfodistacco

El viaje de la Princesa de Gales a Reggio Emilia celebra la renombrada filosofía de la primera infancia de la ciudad. Su ensayo, publicado después de la visita, destaca la apertura natural de los niños y el modelo educativo que la fomenta. La historia se centra en el encuentro entre la realeza y una tradición local de infancias felices.

Esta noticia apareció en

5 medios · 4 idiomas

Artículos relacionados

Deportes

Brasil despierta en Filadelfia: golea 3-0 a Haití y toma el mando del Grupo C

8 idiomas · 36 medios

Deportes

Argelia reclama a la FIFA por una dura entrada de Messi que el árbitro no castigó en el Mundial 2026

8 idiomas · 25 medios

Deportes

El empate de Portugal ante RD Congo enciende la polémica sobre el rol de Cristiano Ronaldo

8 idiomas · 22 medios

Leer más