
El precio de la gasolina en EE.UU. supera los 4 dólares por la reactivación del conflicto con Irán
La reanudación de las hostilidades en el estrecho de Ormuz dispara el crudo y reaviva la presión inflacionaria a semanas de las elecciones legislativas.
El precio medio de la gasolina en Estados Unidos volvió a superar este lunes la barrera de los 4 dólares por galón, al alcanzar los 4,003 dólares, según datos de la Asociación Americana del Automóvil (AAA). Se trata de un alza de 13 centavos en una semana y la primera vez en más de un mes que el indicador cruza ese umbral, impulsado por la reanudación de los combates entre Washington y Teherán y la consiguiente interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. El diésel, que incide directamente en los costes del transporte de mercancías, se situó en 5,11 dólares por galón.
El repunte quiebra la tregua que habían logrado los precios en junio, cuando un acuerdo provisional entre las partes permitió que el crudo y los combustibles se alejaran de los picos de mayo —entonces la gasolina rozó los 4,56 dólares—. La reactivación de las hostilidades ha vuelto a estrangular una ruta por la que antes del conflicto transitaba cerca del 20 % del petróleo mundial. El barril de Brent, referencia internacional, escaló un 3,2 % hasta los 90,95 dólares, mientras el West Texas Intermediate subió un 2,8 % hasta los 84,04 dólares. A esta presión se suman, según analistas de mercados energéticos en Londres, la pérdida de capacidad de refinado rusa por los ataques ucranianos y los bajos inventarios de combustibles en Estados Unidos, que la semana pasada se situaron 1,5 millones de barriles por debajo de la media de los últimos cinco años.
El encarecimiento del combustible se ha convertido en un factor políticamente sensible para la Casa Blanca y el Partido Republicano de cara a las elecciones legislativas de noviembre. Desde Washington, observadores señalan que el umbral de los 4 dólares reactiva la frustración de los consumidores, ya golpeados por la carestía de la vida. El presidente Donald Trump, que en junio acusó a los minoristas de no trasladar con suficiente rapidez la caída del crudo, lanzó la semana pasada la red “Freedom Fuel” con gasolina a 3,47 dólares en estaciones de Nueva Jersey y Pensilvania. Las diferencias regionales son marcadas: mientras en estados del sur el galón ronda los 3,60 dólares, en California supera los 5,50 dólares, debido a factores como la fiscalidad estatal y la proximidad a las refinerías.
El impacto no se limita a Norteamérica. En las principales plazas financieras europeas y asiáticas se registran alzas similares en los precios de los carburantes, lo que añade presión a las cadenas globales de suministro. La próxima señal para los mercados provendrá de la evolución del diálogo entre las partes: el portavoz de la diplomacia iraní, Esmaeil Baqaei, indicó que Teherán ha recibido propuestas de mediación para rebajar las tensiones, un gesto que moderó momentáneamente el crudo Brent hasta los 88,10 dólares tras tocar los 90. Mientras persista la inestabilidad en Ormuz, los analistas en las mesas de materias primas de Nueva York advierten que la volatilidad seguirá dominando las cotizaciones y que el umbral de los 4 dólares podría consolidarse como un lastre tanto para la economía familiar como para las aspiraciones electorales del oficialismo.
| Prensa atlántica / anglosfera | −0.40 | critical |
|---|---|---|
| Prensa iraní y afín | −0.60 | critical |
| Prensa árabe Levante-Magreb | −0.50 | critical |
Republicans fear that the surge in gas prices, caused by the war with Iran, could cost them the midterm elections.
It emphasizes the immediate impact on voters' wallets, turning a geopolitical event into a domestic voting issue.
It omits Iranian reasons for the conflict and the human impact in Iran.
The American and Israeli aggression against Iran has triggered an energy crisis that now hits US consumers.
It reverses causality: the war is the cause of the price increase, not a response to Iranian provocations.
It omits Iran's role in closing the Strait of Hormuz and previous sanctions.
The war launched by the United States and Israel against Iran has disrupted oil flows through the Strait of Hormuz, pushing up US gas prices.
It highlights the joint US-Israel aggression, presenting Iran as a victim.
It omits Iranian provocations and the context of previous tensions.
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