
El G7 refuerza el apoyo militar a Ucrania y avala el acuerdo con Irán
Los líderes de las siete grandes economías prometieron más armas a Kiev, nuevas sanciones a Moscú y respaldaron el pacto de Washington con Teherán como una "oportunidad histórica".
La cumbre del G7 celebrada en la localidad francesa de Évian-les-Bains concluyó con una declaración conjunta que marca un punto de inflexión en dos de los conflictos que redefinen el orden internacional. Por un lado, los líderes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido se comprometieron a incrementar el envío de sistemas de defensa aérea, interceptores y armamento de largo alcance a Ucrania, al tiempo que anunciaron nuevas sanciones contra el sector petrolero y gasístico ruso. Por otro, respaldaron sin fisuras el acuerdo provisional alcanzado entre Washington y Teherán para poner fin a la guerra en Oriente Medio, calificándolo como una "oportunidad histórica" para evitar que Irán adquiera armas nucleares y para estabilizar el estratégico estrecho de Ormuz.
El respaldo a Ucrania dominó buena parte de las conversaciones. El presidente estadounidense, Donald Trump, calificó de "muy buena" su reunión bilateral con Volodímir Zelenski y afirmó que Rusia "debe hacer un trato", insistiendo en que hará todo lo posible para detener una guerra que, según sus palabras, creyó que sería "la más fácil de resolver". Desde la óptica de Bruselas y otras capitales europeas, el lenguaje de la declaración —que elogia la resiliencia ucraniana y habla de un "nuevo impulso" en el campo de batalla— disipó los temores iniciales sobre un posible distanciamiento de Washington. Los líderes del G7 también se mostraron dispuestos a estudiar la concesión de licencias que permitan a Kiev expandir su propia producción militar, una medida que, según analistas en Madrid, podría alterar el equilibrio logístico del conflicto a medio plazo.
El otro gran eje de la cumbre fue la crisis en Oriente Medio. La declaración acogió con satisfacción el memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán, negociado bajo el liderazgo de Trump y con el respaldo de países mediadores, y exigió un alto el fuego inmediato en Líbano, así como el desarme de Hezbolá. Los líderes se comprometieron a diversificar las rutas de suministro energético para reducir la dependencia del estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para el comercio global de hidrocarburos. Sin embargo, desde la región persisten las señales de escepticismo: nuevos bombardeos en Líbano y la advertencia del propio Trump de que podría reactivar las hostilidades recuerdan la fragilidad del proceso. Observadores en Ciudad de México y Buenos Aires siguen con atención el impacto de estas tensiones en los precios internacionales del crudo, que afectan directamente a las economías latinoamericanas importadoras.
Desde Moscú, la reacción no se hizo esperar. Los principales medios rusos recogieron con precisión el compromiso del G7 de aumentar las entregas de armas y de reforzar las sanciones, interpretándolo como una escalada de la presión occidental. La promesa de ayudar a Ucrania a "superar el próximo invierno" y de castigar con más dureza el negocio energético ruso añade una dimensión humanitaria y económica a una estrategia que, según fuentes diplomáticas europeas, busca crear las condiciones para una negociación real. El hecho de que la canciller alemana, Friedrich Merz, calificara el texto como el primer comunicado conjunto logrado durante el segundo mandato de Trump subraya la dificultad de mantener la unidad transatlántica. Con todo, la cumbre de Évian proyecta la imagen de un Occidente que, lejos de replegarse, intenta rediseñar simultáneamente los tableros de seguridad en Europa del Este y en el Golfo Pérsico, consciente de que ambos frentes están cada vez más entrelazados.
Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.
2 grupos editoriales · 2 idiomas
Los líderes del G7 reafirmaron su apoyo a la integridad territorial de Ucrania y acordaron aumentar la presión sobre la economía de guerra rusa. Se comprometieron a endurecer las sanciones, especialmente en los sectores del petróleo y el gas. La cumbre también abordó otras cuestiones geopolíticas, pero el foco principal siguió siendo la asistencia militar a Kiev.
Reunidos en Évian-les-Bains, los líderes del G7 declararon un apoyo inquebrantable a la defensa de la libertad y la soberanía de Ucrania. Acordaron aumentar los suministros de sistemas de defensa aérea y armas de largo alcance, y ayudar al país a superar el próximo invierno. Nuevas sanciones apuntarán a la economía de guerra rusa, con especial atención al sector energético.
Artículos relacionados
Inglaterra arranca con autoridad en el Mundial 2026: golea 4-2 a Croacia en un duelo vibrante
8 idiomas · 33 medios
Defense & SecurityUcrania golpea de nuevo la refinería de Moscú en un ataque masivo con drones
7 idiomas · 21 medios
DeportesLuis Díaz comanda el regreso triunfal de Colombia al Mundial ante Uzbekistán
6 idiomas · 22 medios