
Vučić se retira de la presidencia serbia para buscar la jefatura de Gobierno
El presidente serbio anunció su dimisión en las próximas semanas y la convocatoria de elecciones anticipadas, en un movimiento que le permitiría mantenerse en el poder como primer ministro.
El presidente de Serbia, Aleksandar Vučić, anunció el sábado durante un mitin del Partido Progresista Serbio (SNS) en Belgrado que dimitirá en las próximas semanas y convocará elecciones parlamentarias y presidenciales anticipadas. Vučić, quien ocupa la jefatura del Estado desde 2017 y no puede optar a un tercer mandato consecutivo, afirmó que el país necesita un “nuevo mandato popular” y dejó abierta la posibilidad de regresar al cargo de primer ministro, que ya ejerció entre 2014 y 2017. La decisión se produce tras más de año y medio de protestas estudiantiles —las mayores desde la caída de Slobodan Milošević— desencadenadas por el derrumbe de una marquesina en la estación de Novi Sad en noviembre de 2024, que causó 16 muertos y destapó presuntos casos de corrupción en la contratación pública.
Desde la óptica de la oposición y el movimiento estudiantil, la convocatoria electoral no satisface sus demandas. Los manifestantes sostienen que el problema no es quién ocupa la presidencia, sino un sistema político que ha concentrado el poder en torno a Vučić durante más de una década. Para Bruselas, según fuentes diplomáticas, la maniobra se interpreta como un intento de eludir el límite constitucional de mandatos preservando el control efectivo del Ejecutivo desde el puesto de primer ministro, que en el ordenamiento serbio concentra mayores competencias que la presidencia. En ese escenario, la presidenta del Parlamento, Ana Brnabić, es vista como una figura de recambio pragmática y con experiencia en las negociaciones con la Unión Europea. Desde Moscú, en cambio, el interés prioritario es la continuidad de la política de equilibrio entre Occidente y Rusia, por lo que la fórmula “Vučić primer ministro, presidente leal” se considera la opción más favorable.
La estrategia de adelanto electoral no es nueva en la trayectoria de Vučić. Desde que asumió el poder hace 14 años, ha recurrido a comicios anticipados en cinco de las siete elecciones parlamentarias celebradas bajo su liderazgo, un mecanismo que le ha permitido renovar su legitimidad en momentos de fortaleza del SNS. La actual convocatoria, prevista para dentro de tres o cuatro meses según sus propias declaraciones, se produce en un contexto de desgaste político y con una oposición que aún debe articular un candidato unitario. Vučić ha reconocido que evalúa a “dos o tres” posibles sucesores para la presidencia, entre los que se mencionan, además de Brnabić, al ministro de Finanzas, Siniša Mali, y al ex primer ministro Miloš Vučević, aunque ninguno de ellos posee un peso político autónomo comparable al del actual mandatario.
Observadores en la región balcánica trazan paralelismos con los relevos tácticos de otros líderes de sistemas personalistas, como el intercambio de roles entre Vladímir Putin y Dmitri Medvédev en Rusia o la concentración de poder ejecutivo que Recep Tayyip Erdogan impulsó en Turquía antes de trasladarse a la presidencia. En el caso serbio, la maniobra se produce bajo la presión de una protesta social que ha puesto el foco en la corrupción, la degradación institucional y los vínculos entre el poder político y el crimen organizado. La Unión Europea, que mantiene abierto el proceso de adhesión de Serbia, ha expresado en repetidas ocasiones su preocupación por el retroceso en el Estado de derecho, mientras que Vučić ha acusado a Bruselas de instigar las movilizaciones para forzar un alineamiento de Belgrado con su política exterior.
El calendario político queda ahora sujeto a la decisión formal de dimisión, que Vučić ha situado hacia finales de julio, y a la posterior convocatoria electoral. El propio mandatario ha condicionado su candidatura a primer ministro a la voluntad de los órganos del partido y a su “energía”. Mientras, las protestas continúan y la oposición se enfrenta al reto de transformar la movilización social en una alternativa electoral capaz de disputar la hegemonía del SNS en unos comicios que, según todas las previsiones, se celebrarán en otoño.
Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.
2 grupos editoriales · 4 idiomas
Tras meses de suspense hábilmente mantenido, Vučić anunció su dimisión y elecciones anticipadas ante una multitud masiva, organizada desde arriba. La jugada se interpreta como un recálculo táctico para conservar el control, probablemente pasando a la jefatura del gobierno, sin una renuncia real al poder.
El anuncio de Vučić es una retirada estratégica, no una rendición: el hombre fuerte que fue ministro de propaganda de Milošević ahora escenifica un paso atrás para seguir en el poder como primer ministro, emulando a Putin y Erdoğan. Su promesa europeísta ha resultado hueca, mientras la calle exige una ruptura sistémica que este juego de sillas no puede garantizar.
Amplía tu mirada
Bruselas y Pekín se dan tres meses para evitar una guerra comercial por el déficit récord
7 idiomas · 15 medios
Desde TechnologyWhatsApp inicia la reserva de nombres de usuario para chatear sin revelar el número telefónico
7 idiomas · 24 medios
Desde Science & HealthEl ébola Bundibugyo se extiende a una cuarta provincia congoleña y salta a Francia
6 idiomas · 11 medios