
Incendios en el sur de Francia obligan a evacuar a 10.000 personas y alteran el Tour de Francia
Las llamas, avivadas por una ola de calor extremo, han arrasado miles de hectáreas en los Pirineos Orientales y se extienden por España, Portugal y Grecia.
Más de 10.000 residentes de una veintena de municipios del suroeste de Francia fueron evacuados entre el domingo y el lunes a causa de un incendio forestal descontrolado en el macizo de las Aspres, cerca de Perpignan. Según la prefectura de los Pirineos Orientales, el fuego, declarado el sábado por la noche en la comuna de Trévillach, había calcinado al menos 4.600 hectáreas hasta la mañana del lunes, y las condiciones meteorológicas —viento, sequedad del aire y temperaturas en torno a los 40 °C— volvían a deteriorarse, lo que llevó al ministro del Interior, Laurent Nuñez, a advertir que «hoy se reanuda la batalla».
Cinco personas resultaron heridas, dos de ellas bomberos, y medio centenar de edificaciones sufrieron daños de diversa consideración, informaron fuentes oficiales. Unos 700 efectivos terrestres, apoyados por medios aéreos —entre ellos cuatro aviones anfibios enviados por la Unión Europea desde Chipre y Suecia— trabajaban en la contención de un perímetro que obligó a modificar el recorrido de la tercera etapa del Tour de Francia: la organización suprimió la caravana publicitaria y pidió al público que no se congregara en los últimos 40 kilómetros ni en la meta de Les Angles para no saturar los servicios de emergencia.
En el lado español de la frontera, las llamas destruyeron 2.200 hectáreas en la provincia de Girona, el 97 % dentro del espacio natural protegido de Les Gavarres. Las autoridades catalanas indicaron que el incendio se encontraba estabilizado y confiaban en extinguirlo por completo a lo largo de la semana; un empleado de una empresa contratada por la Generalitat fue detenido como sospechoso de haber originado el fuego al utilizar una radial en el arcén de una carretera. Más al sur, en Castellón, medio millar de personas fueron desalojadas al penetrar otro incendio en el parque natural de la Sierra de Espadán. En Portugal, el fuego de Vouzela, activo desde el jueves, arrasó entre 12.000 y 13.000 hectáreas y movilizó a 1.200 bomberos; el lunes por la mañana la protección civil lo daba «en vías de resolución sin riesgo de propagación».
Grecia afrontaba simultáneamente varios frentes. En las afueras de Salónica, un incendio que alcanzó una planta de reciclaje generó una columna de humo tóxico y obligó a emitir avisos de evacuación en tres suburbios; un hombre de 76 años fue arrestado bajo la sospecha de haber provocado el fuego por negligencia al saltar chispas de su vehículo. Al oeste de Atenas, 210 bomberos y 29 medios aéreos combatían otro gran incendio forestal. El portavoz del cuerpo de bomberos heleno atribuyó el 85 % de los incendios en el país a negligencias humanas, como chispas de maquinaria agrícola o colillas.
El episodio se inscribe en la tercera ola de calor del verano en Europa occidental, con temperaturas que el domingo alcanzaron 43 °C en Andalucía y Extremadura y que, según Météo-France, mantendrán el martes a 61 departamentos franceses en alerta naranja. La Agencia Estatal de Meteorología española advirtió de que la situación se prolongaría al menos hasta el miércoles. Los datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS) sitúan la superficie quemada en la UE en lo que va de año por encima de la media del período, en un contexto que los científicos vinculan al calentamiento acelerado del continente.
| Prensa rusa y CEI | 0.00 | neutral |
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| Prensa europea continental | 0.00 | neutral |
| Prensa atlántica / anglosfera | 0.00 | neutral |
| Prensa del Golfo árabe | 0.00 | neutral |
Rusia informa los hechos sin comentarios, presentando el incendio como un evento manejado mediante cooperación internacional.
Utiliza un lenguaje descriptivo y neutral, evitando cualquier juicio o contextualización climática, para mantener una posición de observador.
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El Atlántico describe el evento como una calamidad manejada con cooperación internacional, poniendo a las víctimas y las medidas de socorro en primer plano.
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