
Burnham, probable sucesor de Starmer, promete más sanciones a Israel y lamenta la tardanza de Londres en pedir un alto el fuego
El favorito para liderar el Partido Laborista aboga por prohibir el comercio con asentamientos ilegales y admite que el Reino Unido reaccionó con lentitud ante la ofensiva en Gaza.
Andy Burnham, el único candidato en liza para suceder a Keir Starmer al frente del Partido Laborista y del Gobierno británico, ha anunciado un endurecimiento de la presión sobre Israel. En declaraciones recogidas por la prensa internacional, el político inglés criticó la respuesta inicial de Londres a la campaña militar israelí en Gaza tras los ataques de Hamás de octubre de 2023 y prometió “hacer más” para fortalecer la posición del Reino Unido. Entre las medidas que baraja figuran nuevas sanciones contra responsables de la violencia en Gaza y, de manera destacada, la prohibición del comercio de bienes procedentes de los asentamientos ilegales en Cisjordania, una demanda largamente reclamada por organizaciones humanitarias y varios socios europeos.
Desde la óptica de Jerusalén, la presión diplomática se produce en un contexto de frágil tregua. Aunque un alto el fuego puso fin en 2025 a dos años de guerra, el ejército israelí ha continuado realizando incursiones en la Franja, justificándolas como respuesta a amenazas o disparos de Hamás, en el marco de un conflicto regional más amplio que involucra a Irán y a Hezbolá en el Líbano. Paralelamente, fuentes oficiales israelíes han sido acusadas por Burnham de permitir un repunte de la violencia de colonos en Cisjordania y Jerusalén Este, así como de acelerar la expansión de asentamientos, lo que, en su opinión, socava las perspectivas de una solución de dos Estados.
La intervención de Burnham supone un reconocimiento explícito de las divisiones internas que la guerra de Gaza provocó en el laborismo. El actual primer ministro, Keir Starmer, se resistió inicialmente a exigir un alto el fuego y respaldó solo una pausa humanitaria, para luego rectificar y adoptar un tono más crítico con el gobierno de Benjamín Netanyahu. Su administración impuso sanciones a ministros israelíes de extrema derecha y reconoció formalmente el Estado palestino. Burnham, que entonces era alcalde regional, ha pedido disculpas por aquella posición inicial, admitiendo que el partido “no lo hizo bien”, y ha señalado que, pese a no calificar los hechos de genocidio, la acumulación de pruebas de posibles crímenes de guerra obliga a revisar la política de exportación de armas.
En el tablero internacional, la postura del probable nuevo premier británico se alinea con las críticas expresadas desde Bruselas y diversas capitales latinoamericanas hacia la expansión de los asentamientos y la violencia en los territorios ocupados. Analistas en Madrid observan que el giro laborista, si se materializa, podría influir en el debate dentro de la Unión Europea sobre el etiquetado de productos de las colonias y la revisión del acuerdo de asociación con Israel. El dossier queda ahora a la espera de la designación formal de Burnham, prevista para finales de mes, y de la concreción de las medidas anunciadas, que deberán superar el escrutinio parlamentario y las complejas relaciones comerciales y de seguridad que unen al Reino Unido con Israel.
| Prensa israelí | −0.50 | critical |
|---|---|---|
| Prensa atlántica / anglosfera | 0.00 | neutral |
| Prensa rusa y CEI | +0.20 | neutral |
| Prensa árabe Levante-Magreb | +0.50 | aligned |
Israel denuncia el anuncio de Burnham como un acto hostil e injustificado que ignora el contexto de seguridad del ataque de Hamás.
Enfatiza el contexto de seguridad del ataque de Hamás para justificar su posición y deslegitimar las sanciones.
Omite el contexto de las violaciones del derecho internacional por parte de Israel, como la expansión de los asentamientos, que justificarían las sanciones.
El Reino Unido está considerando un cambio de política hacia Israel, con Burnham prometiendo más presión.
Reporta hechos sin juicio, dejando la evaluación al lector.
Rusia apoya la presión sobre Israel, destacando las violaciones israelíes como causa de las sanciones.
Atribuye la responsabilidad de las sanciones a las acciones israelíes, invirtiendo la narrativa de autodefensa.
Omite el ataque de Hamás del 7 de octubre como desencadenante del conflicto, presentando a Israel como el único agresor.
El mundo árabe acoge con satisfacción la decisión de Burnham de sancionar a Israel, vista como un paso hacia la justicia para los palestinos.
Presenta la presión sobre Israel como un deber moral y legal, basado en el derecho internacional.
Amplía tu mirada
Elon Musk, primer billonario del mundo tras la OPI récord de SpaceX
3 idiomas · 5 medios
Desde TechnologyOpenAI lanza ChatGPT Work y cierra Atlas: el agente único de escritorio redefine la competencia
7 idiomas · 7 medios
Desde Science & HealthHallazgos en Indonesia, Israel y la Antártida reescriben los orígenes del arte y la violencia humana
5 idiomas · 6 medios