
Aliados de Trump defienden al presidente ante un Israel inquieto por el acuerdo con Irán
La ansiedad israelí por el memorando con Teherán y las críticas de la Casa Blanca revelan fisuras en una alianza estratégica de décadas.
En Jerusalén, aliados del presidente estadounidense Donald Trump salieron esta semana en su defensa frente a una opinión pública israelí que observa con creciente inquietud el acuerdo provisional alcanzado con Irán y el tono crítico de la Casa Blanca, elementos que, en conjunto, evidencian tensiones en la alianza bilateral. Durante una conferencia de política exterior, el embajador Mike Huckabee reconoció un “enorme nivel de ansiedad” respecto a la relación, aunque subrayó que el vínculo entre ambos países es “inquebrantable”.
Desde la óptica israelí, el primer ministro Benjamin Netanyahu y amplios sectores de la sociedad perciben que el memorando de entendimiento firmado por Washington con Teherán fortalece a un Estado considerado su enemigo más letal y restringe la capacidad de respuesta ante las amenazas de Hezbolá en el Líbano. A esa preocupación se suma la insistencia de Trump en que Israel acepte un alto el fuego con el grupo chií y las expresiones despectivas del mandatario hacia Netanyahu, a quien calificó de “completamente loco”, según reportes de la prensa estadounidense. Analistas en Tel Aviv señalan que la acumulación de estos gestos alimenta la percepción de que el respaldo tradicional de Washington, piedra angular de la estrategia de seguridad israelí, podría estar erosionándose.
En el campo republicano, las posturas son matizadas. El comentarista conservador Mark Levin, crítico del acuerdo con Irán, elogió sin embargo a Trump por su defensa de la libertad religiosa y el judaísmo. El influyente locutor Sid Rosenberg advirtió a los israelíes que, pese a todo, el presidente sigue siendo su mejor opción, en alusión a un posible relevo generacional en el liderazgo estadounidense. El vicepresidente J.D. Vance, por su parte, afirmó que Trump es “el único jefe de Estado en todo el mundo que simpatiza con la nación de Israel en este momento”, pero añadió que no toda crítica al país debe tacharse de antisemitismo. Estas declaraciones, surgidas del propio partido gobernante, generan especial inquietud en Israel, dado que el Partido Demócrata ha adoptado posiciones mucho más críticas en los últimos años.
Los datos de opinión pública refuerzan la lectura de un distanciamiento gradual. Una encuesta del Pew Research Center de finales de marzo indica que el 57 % de los republicanos de entre 18 y 49 años tiene una opinión desfavorable de Israel, frente al 50 % del año anterior. Desde Washington, analistas vinculan este cambio con la fatiga ante la prolongada campaña militar en Gaza —iniciada tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023— y con la impopularidad de la guerra contra Irán, incluso entre la base conservadora. La combinación de estos factores, señalan, somete a una presión inédita a una alianza que durante décadas gozó de un sólido respaldo bipartidista.
La conferencia en Jerusalén dejó en evidencia la profundidad de la preocupación israelí, pero también la confianza de figuras como Victoria Coates, vicepresidenta de la Fundación Heritage y exasesora de seguridad nacional de Trump, en que los líderes de ambos países reconducirán la relación “por el buen camino”. No se anunciaron pasos concretos inmediatos, aunque se espera que las negociaciones sobre el alto el fuego en el Líbano y los términos definitivos del entendimiento con Irán continúen en las próximas semanas.
Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.
2 grupos editoriales · 3 idiomas
Un profundo sentimiento de traición y confusión se extiende en Israel, donde antiguos partidarios incondicionales de Trump ya no reconocen al presidente que aclamaban. Una carta abierta plasma la angustia colectiva, preguntándose cómo pudo firmar un acuerdo con Irán mientras criticaba públicamente a Israel. El ambiente es de alarma y lealtad herida, con el temor de que el pacto provisional fortalezca a un enemigo mortal.
Aliados de Trump salieron a tranquilizar a una opinión pública israelí inquieta por el acuerdo provisional con Irán y las críticas de la Casa Blanca. Las crónicas describen una relación estadounidense-israelí de montaña rusa, desde la confianza tras el ataque conjunto hasta los desacuerdos públicos. El tono es mesurado, presenta la defensa sin tomar partido y se limita a señalar las fisuras en la alianza de décadas.
Artículos relacionados
Dos niños hallados muertos en un coche en Francia durante una ola de calor histórica
11 idiomas · 39 medios
Crimen y DesastresTiroteo en un barrio judío de Montreal deja tres muertos, incluido un policía y el atacante
10 idiomas · 31 medios
Medios y EntretenimientoClive Davis, el oído de oro que moldeó la música popular, muere a los 94 años
9 idiomas · 34 medios