
Toy Story 5: la batalla entre juguetes y tabletas que resquebraja la unanimidad crítica
La quinta entrega de la saga de Pixar aborda el conflicto entre el juego tradicional y las pantallas, pero obtiene la puntuación más baja de la franquicia y reaviva el debate sobre su vigencia.
La quinta entrega de Toy Story, que llega a las salas latinoamericanas el 18 de junio, plantea un dilema tan contemporáneo como universal: la pugna entre los juguetes de toda la vida y el magnetismo de las pantallas. Jessie, la vaquera que asume el liderazgo de la pandilla de Bonnie, se enfrenta a Lilypad, una tableta infantil que amenaza con relegar al olvido a Woody, Buzz y compañía. El conflicto no es metafórico: en el Reino Unido ya se prohíben las redes sociales a menores de 16 años, y en toda Europa el debate sobre el tiempo de pantalla en la infancia alcanza niveles de alarma social. La cinta de Pixar, dirigida por Andrew Stanton y McKenna Harris, convierte esa ansiedad parental en una aventura animada que, por primera vez en tres décadas, resquebraja la unanimidad crítica de la franquicia.
Pese a mantener un 93% de valoraciones positivas en Rotten Tomatoes, Toy Story 5 registra la puntuación más baja de la saga, un dato que analistas estadounidenses interpretan como el fin de la excepcionalidad. En los países nórdicos, la recepción ha sido particularmente tibia: críticos suecos califican la película con dos y tres estrellas sobre cinco, lamentan que el mensaje —por pertinente que sea— se reduzca a un esquema simple y que la cinta carezca de la inventiva de las primeras entregas. Desde Italia, en cambio, se rescata la poética de los juguetes como objetos con alma, pero se coincide en que la fórmula empieza a dar señales de agotamiento. La revista The Atlantic va más lejos y sostiene que Pixar traicionó el espíritu de la trilogía original, que versaba sobre el crecimiento y la despedida, al estirar artificialmente una historia que ya había encontrado su cierre natural.
En América Latina, la lectura es más pragmática y conectada con la realidad de millones de familias. Medios brasileños y argentinos subrayan que la película acierta al poner el foco en Jessie y en una perspectiva femenina que, según la actriz Joan Cusack, aporta una profundidad emocional distintiva. La trama se percibe como un espejo de los hogares donde la tablet compite con los bloques de madera, y donde los padres —como los de Bonnie en la ficción— regalan dispositivos con la mejor intención, sin medir del todo las consecuencias. La franquicia, que acumula más de 3.000 millones de dólares en taquilla desde 1995, demuestra que el vínculo afectivo con estos personajes sigue intacto, aunque el contexto tecnológico obligue a replantear el relato.
El futuro de la saga queda abierto, pero Toy Story 5 deja una enseñanza incómoda: ni siquiera los clásicos más queridos son inmunes al desgaste cuando se estiran más allá de su arco narrativo. Pixar, que venía de una sequía creativa parcialmente aliviada con Operación Beaver, enfrenta ahora el reto de equilibrar la nostalgia con la innovación. Mientras tanto, la película funcionará como un termómetro cultural: en un mundo donde la digitalización de la infancia es imparable, la resistencia de un vaquero de juguete y un astronauta de plástico quizá sea el recordatorio más tierno de que el juego imaginativo aún merece un lugar en la mesa de noche.
Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.
2 grupos editoriales · 7 idiomas
La prensa continental europea interpreta Toy Story 5 como un gesto desafiante contra la era digital, donde los juguetes de plástico y madera luchan contra la adicción a las pantallas. La película está impulsada por la nostalgia de un tiempo más simple y amable, aunque los críticos señalan que ofrece poco más que ese mensaje. La imaginación de los juguetes se celebra como la forma de ganar la guerra contra la IA.
La cobertura latinoamericana enmarca Toy Story 5 como una película que aborda el dilema digital que enfrentan todos los padres y niños hoy, con la tableta como nuevo antagonista. Los medios se centran en lo que los padres necesitan saber, los nuevos personajes y el mensaje sobre equilibrar tecnología y juego. El estreno también se trata como un evento comercial y nostálgico, con colaboraciones de moda y retrospectivas de los 31 años de la franquicia.
Artículos relacionados
La princesa Mette-Marit de Noruega recibe un trasplante de pulmón en plena tormenta familiar
8 idiomas · 31 medios
PolíticaTrump amenaza con reanudar los bombardeos si Irán no "se comporta" tras el memorando
8 idiomas · 25 medios
PolíticaTrump irrumpe en el G7 con un 'soy el jefe' mientras los líderes refuerzan sanciones a Rusia
8 idiomas · 23 medios