
Raleigh se rinde ante los Hurricanes en un desfile que ondea la bandera rusa
Más de diez horas de espera y tres jugadores rusos izaron su enseña nacional en la celebración del segundo título de la franquicia.
La ciudad de Raleigh se entregó el sábado a una marea granate y blanca para celebrar el segundo campeonato en la historia de los Carolina Hurricanes. El autobús descubierto que transportaba a los jugadores por la avenida Fayetteville se convirtió en escenario de una imagen insólita en la National Hockey League: los tres rusos del equipo —Petr Kochetkov, Alexander Nikishin y Andrei Svechnikov— desplegaron una bandera tricolor rusa, un gesto que, según medios de ese país, recibió amplia repercusión en la cobertura de la conquista de la Stanley Cup. El trofeo, asegurado una semana antes al derrotar a los Vegas Golden Knights por 4-2 en la final, regresaba a Carolina del Norte por primera vez desde 2006.
El camino hacia la plata estuvo liderado por un grupo en el que los tres rusos, todos ellos debutantes como campeones, sumaron su nombre al palmarés. La victoria coronó una trayectoria sólida en una temporada que los analistas norteamericanos describen como la consolidación del proyecto de Rod Brind’Amour. Para Kochetkov, Nikishin y Svechnikov, levantar la Stanley Cup fue la culminación de un sueño largamente perseguido, y la exhibición de su bandera nacional en el desfile fue interpretada desde Moscú como un símbolo del arraigo del hockey ruso en la élite mundial.
Crónicas locales relatan que los aficionados comenzaron a llegar al centro de Raleigh en la madrugada para asegurarse un lugar junto a las vallas. Muchos portaban camisetas con los nombres de los jugadores más emblemáticos y ondeaban las banderas del equipo. Carly Goodman, una seguidora de 35 años ataviada con una elástica roja de Sebastian Aho, contó que se levantó a las cinco de la mañana para estar en primera fila, mientras bebía de un vaso en forma de bota con el logo de los Hurricanes, un producto que se agotó en cuanto salió a la venta. A pocos metros, Scott y Joey Stiles, padre e hijo de Concord, habían emprendido un viaje de dos horas y media a las tres de la madrugada para alcanzar la plaza principal.
Desde la óptica de analistas rusos, el triunfo de los Hurricanes extendió una racha singular: por undécima temporada consecutiva, un equipo con al menos un jugador ruso se alza con la Stanley Cup. La última franquicia que ganó el título sin presencia rusa fueron los Chicago Blackhawks en 2015. Mientras el desfile llegaba a su fin con un mitin frente al Capitolio estatal, Scott Stiles resumió el sentir de la afición: “¿Cuándo volverán a ganar una Copa? Podrían repetir el año que viene, quién sabe. Pero queríamos ser parte de esto”. La celebración se apagó, pero en Raleigh ya se sueña con la próxima primavera.
Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.
2 grupos editoriales · 3 idiomas
El desfile de la Copa Stanley en Raleigh se convirtió en una plataforma para que los jugadores rusos mostraran orgullo nacional al desplegar la bandera rusa desde el autobús del equipo. El gesto fue celebrado como un triunfo del deporte ruso en el extranjero.
Miles de aficionados abarrotaron el centro de Raleigh para celebrar la victoria de los Hurricanes en la Copa Stanley, agitando camisetas y coreando consignas. El desfile fue un mar de orgullo local, con poca atención a la bandera rusa.
Artículos relacionados
Ronaldinho vuelve al fútbol: a los 46 años firma con el Ravenna de la Serie C
9 idiomas · 24 medios
Geopolítica y PolíticaVarsovia retira a Zelenski el Águila Blanca y Kiev devuelve la medalla
8 idiomas · 22 medios
DeportesDoku, baja por infección respiratoria: Bélgica afronta un partido clave sin su estrella
9 idiomas · 15 medios