
Más de 50 drones interceptados en sedes del Mundial 2026: la nueva frontera de la seguridad aérea
Estados Unidos ha decomisado más de 50 aeronaves no tripuladas desde el inicio del torneo, mientras México derriba otra con fuego militar y el FBI acelera la identificación de amenazas en tiempo récord.
A una semana del pitido inicial del Mundial 2026, las fuerzas de seguridad estadounidenses han interceptado más de 50 drones que violaron el espacio aéreo restringido en torno a los estadios y las zonas de aficionados. El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, confirmó que solo el miércoles, en Kansas City, un equipo conjunto de agentes federales y locales neutralizó ocho artefactos durante los eventos celebrados en el Arrowhead Stadium y el FIFA Fan Festival. En total, el Departamento de Seguridad Nacional ha detectado más de 150 incursiones en ocho sedes, una cifra que subraya la magnitud del desafío que plantean estos dispositivos para un torneo que se disputa en tres países.
La Administración Federal de Aviación (FAA) impuso restricciones de vuelo estrictas sobre todos los partidos y festivales de aficionados, pero la respuesta operativa recae en centros de mando como el que dirige el agente especial del FBI James Peaco en Los Ángeles. “Tenemos muy poco tiempo para determinar si se trata de una amenaza”, explicó Peaco, coordinador de armas de destrucción masiva y sistemas aéreos no tripulados. La oficina angelina ejemplifica la tensión que se vive en las salas de control: cada objeto no identificado activa un protocolo contrarreloj que obliga a decidir en segundos si se trata de un aficionado imprudente, un vuelo comercial desviado o un vector de ataque con explosivos o agentes químicos.
Desde la óptica latinoamericana, el episodio más inquietante ocurrió fuera de Estados Unidos. En México, fuerzas militares derribaron un dron que sobrevolaba una sede del torneo, según confirmaron fuentes de seguridad. El despliegue castrense en ciudades como Monterrey y Guadalajara refleja la determinación del gobierno de Claudia Sheinbaum de blindar un evento que comparte con sus vecinos del norte, pero también evidencia la vulnerabilidad de un espacio aéreo que, en la región, ha sido utilizado por el crimen organizado para transportar explosivos y vigilar a las fuerzas del orden. Analistas en Ciudad de México señalan que la cooperación trinacional —con Canadá como tercer anfitrión— se ha intensificado en el intercambio de inteligencia y en la homologación de tecnologías de detección, aunque persisten asimetrías normativas que complican la respuesta unificada.
Expertos en seguridad europeos consultados durante la preparación del torneo advierten que el fenómeno no es exclusivo de Norteamérica. Grandes citas deportivas como la Eurocopa 2024 y los Juegos Olímpicos de París ya activaron protocolos similares tras detectarse vuelos no autorizados sobre estadios y villas olímpicas. La proliferación de drones comerciales, combinada con su capacidad para portar cargas letales, ha convertido estas aeronaves en un quebradero de cabeza para los organizadores. La FIFA, que centraliza la coordinación de seguridad desde Zúrich, ha insistido en que la prioridad es proteger a los aficionados sin convertir las ciudades sede en fortalezas inaccesibles, un equilibrio que se pondrá a prueba a medida que avance el torneo.
Con más de un mes de competición por delante y 48 selecciones participantes, las autoridades anticipan un aumento de las incursiones. Los centros antiaéreos del FBI permanecen en alerta máxima, conscientes de que la amenaza no es hipotética: los drones ya han sido utilizados en atentados y en intentos de sabotaje a infraestructuras críticas. La gran incógnita, según fuentes de inteligencia, es si los episodios registrados hasta ahora responden a la curiosidad de aficionados o constituyen pruebas de vulnerabilidad por parte de actores hostiles. La respuesta a esa pregunta definirá la seguridad del primer Mundial organizado por tres naciones.
Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.
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El FBI está en una carrera contrarreloj para interceptar drones no autorizados cerca de los estadios del Mundial, en medio de un aumento de los temores de terrorismo. Los agentes describen una batalla angustiosa para proteger al público, y los centros antidrones ya han incautado más de 50 aeronaves.
Agencias estadounidenses han incautado más de 50 drones cerca de los estadios del Mundial desde que comenzó el torneo, informó el Departamento de Seguridad Nacional. En Kansas City, un equipo conjunto federal y municipal interceptó ocho drones el miércoles.
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