
Irán rompe el bloqueo naval y reanuda sus exportaciones de crudo antes de las negociaciones de paz
La reactivación de los envíos petroleros por Ormuz, tras dos meses de asedio estadounidense, alivia la presión sobre los mercados globales en vísperas de conversaciones decisivas en Suiza.
Los primeros buques cisterna iraníes cargados de crudo han atravesado el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos en el estrecho de Ormuz, según confirmaron datos de rastreo satelital y fuentes de inteligencia marítima. Las superpetroleros Diona y Hero 2, con 3,8 millones de barriles a bordo, rompieron un asedio que desde mediados de abril había paralizado casi por completo las exportaciones de la República Islámica. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que la producción diaria de Irán se desplomó de 3,36 millones de barriles en abril a apenas 2,3 millones en mayo, mientras más del 80% de la capacidad de almacenamiento en tierra se saturaba y unos 60 millones de barriles quedaban atrapados en el mar. El movimiento de los petroleros se produjo apenas días antes de la firma de un alto el fuego y del inicio de negociaciones sobre el programa nuclear y el levantamiento de sanciones, previstas para el viernes en el complejo alpino de Bürgenstock, Suiza.
Desde la óptica de Moscú, el episodio iraní contrasta con la estabilidad relativa de las exportaciones rusas. En mayo, Rusia mantuvo un flujo de 7,35 millones de barriles diarios entre crudo y productos, aunque los ingresos cayeron en 710 millones de dólares hasta los 20.800 millones debido a una recomposición desfavorable: aumentaron los envíos de crudo pero se redujeron los de derivados de mayor valor. La extracción rusa, no obstante, se contrajo en 230.000 barriles diarios. Analistas en Moscú subrayan que, pese al descenso, los ingresos siguen cerca de máximos históricos y superan en más de 8.000 millones los de un año atrás, lo que atenúa el impacto de las sanciones occidentales.
En el tablero de Oriente Medio, el estrecho de Ormuz se consolida como un instrumento estratégico en manos de Teherán. El acuerdo temporal incluye el compromiso iraní de mantener abierta la vía marítima, pero observadores en el Golfo Pérsico advierten que la reanudación del tráfico no habría sido posible sin la autorización del Cuerpo de Guardianes de la Revolución, lo que evidencia que el control efectivo de la ruta sigue dependiendo de decisiones internas del régimen. La noticia del desbloqueo contribuyó a un alivio momentáneo de los precios internacionales del petróleo, aunque los renovados bombardeos israelíes sobre el sur del Líbano frenaron el optimismo y recordaron la fragilidad de una guerra que estalló el 28 de febrero con ataques coordinados de Washington y Tel Aviv contra infraestructura iraní.
Para Europa y América Latina, las implicaciones son dispares. Desde Bruselas, la posible normalización de los flujos iraníes se observa como un factor que podría distender los mercados energéticos en un contexto de incertidumbre por la demanda asiática. En cambio, analistas en Ciudad de México y Buenos Aires señalan que un descenso sostenido de las cotizaciones beneficiaría a los importadores netos de la región, pero complicaría los equilibrios fiscales de productores como Venezuela, Ecuador o la propia Argentina en su incipiente recuperación de Vaca Muerta. El desenlace de las conversaciones en Suiza determinará si Irán logra recuperar su cuota de mercado y si la arquitectura de seguridad en el Golfo experimenta un reequilibrio duradero o simplemente una pausa táctica.
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La producción diaria de petróleo iraní se desplomó en más de un millón de barriles después de que el bloqueo naval estadounidense detuviera por completo las exportaciones. Con el bloqueo levantado, los petroleros han reanudado sus movimientos y un acuerdo de paz podría devolver la producción a una senda ascendente, según los datos de la agencia de energía.
Los ingresos por exportaciones petroleras rusas cayeron en 710 millones de dólares en mayo debido a la disminución de los envíos de productos, mientras que las exportaciones de crudo aumentaron. El total diario se mantuvo estable en 7,35 millones de barriles, y los ingresos siguieron estando más de 8 mil millones de dólares por encima del nivel del año anterior.
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