
Ghana y Panamá abren el Grupo L del Mundial 2026 con la sombra del 'caso Partey'
La ausencia forzada del centrocampista Thomas Partey, vetado por Canadá por acusaciones penales en el Reino Unido, marca el debut de ambas selecciones en Toronto, donde una victoria es vital ante la presencia de Inglaterra y Croacia.
El partido inaugural del Grupo L del Mundial 2026 entre Ghana y Panamá, que se disputa este miércoles en el BMO Field de Toronto, ha quedado inevitablemente teñido por un conflicto extradeportivo de alto voltaje. La justicia canadiense denegó el visado de entrada al centrocampista ghanés Thomas Partey, figura del Villarreal, debido a un proceso penal por violación y agresión sexual que enfrenta en el Reino Unido —cargos que él niega—, y un recurso de urgencia presentado por el gobierno de Accra fue desestimado por el tribunal federal. El seleccionador Carlos Queiroz, en la rueda de prensa previa, asumió la baja con pragmatismo: “Mi trabajo es jugar con las cartas que tengo delante”. Sin embargo, desde la óptica de los analistas en África Occidental, la pérdida del jugador más experimentado del mediocampo supone un golpe anímico y táctico de primer orden, que ha desviado la atención de lo estrictamente futbolístico en las horas previas al estreno.
Más allá de la polémica migratoria, el encuentro encierra una presión clasificatoria extrema para dos selecciones que comparten grupo con Inglaterra y Croacia, potencias europeas que asoman como favoritas. Ghana, en su quinta participación mundialista, llega tras una fase de clasificación africana convincente pero con un rendimiento reciente irregular bajo el mando de Queiroz: siete partidos sin victoria. El presidente John Dramani Mahama y la vicepresidenta Jane Naana Opoku-Agyemang han multiplicado los mensajes de aliento, y el gobierno ha adquirido los derechos televisivos para que todo el país pueda seguir el torneo en abierto, un gesto que, según fuentes gubernamentales en Accra, busca convertir el fútbol en “un regalo para una nación que respira este deporte”. En paralelo, el exvicepresidente Mahamudu Bawumia también se sumó a las muestras de apoyo, subrayando el carácter unificador del balompié en un país que espera reescribir su historia mundialista tras el amargo recuerdo de eliminaciones tempranas.
Del lado panameño, la expedición canalera aterrizó en Toronto arropada por una marea roja de aficionados que refleja la ilusión de una nación que disputa apenas su segundo Mundial, tras Rusia 2018. El técnico Thomas Christiansen, con un bloque sólido que solo ha cedido dos derrotas en año y medio, advirtió que “no hay ningún partido fácil” y pidió no subestimar a un rival que, pese a ocupar el puesto 73 del ranking FIFA frente al 34 de Panamá, cuenta con talento ofensivo como Antoine Semenyo. Analistas en Centroamérica destacan la madurez defensiva del equipo y la capacidad de su capitán Aníbal Godoy para imponer ritmo en la medular, factores que podrían inclinar la balanza en un duelo que se presume cerrado y táctico.
Con el arbitraje del sueco Glenn Nyberg, el choque se presenta como un punto de inflexión para ambas escuadras. En Ghana, exfutbolistas y aficionados consultados en Kumasi coinciden en que una derrota o incluso un empate sería “una gran decepción” y complicaría seriamente las opciones de avanzar a octavos. La baja de Partey ha abierto la puerta a jóvenes como Caleb Yirenkyi, a quien el exinternacional Laryea Kingston señaló como el recambio ideal. Mientras, en la concentración panameña se respira confianza, pero también cautela ante un rival herido y motivado. El desenlace de este primer pulso no solo definirá el estado de ánimo en el Grupo L, sino que pondrá a prueba la capacidad de ambas federaciones para blindar a sus selecciones de turbulencias externas en un torneo que, desde su arranque, ha mostrado que la geopolítica y el derecho migratorio pueden colarse en el césped.
Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.
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Para Ghana, el partido inaugural contra Panamá es un imperativo ineludible. Las Black Stars, respaldadas por un fuerte apoyo político y una plantilla unida, están decididas a borrar las decepciones pasadas y comenzar su andadura mundialista con una victoria. El técnico Queiroz ha declarado que el encuentro es de obligada victoria, porque en el fútbol solo cuentan los resultados.
El choque Ghana-Panamá se enmarca como un duelo inaugural muy igualado en un grupo difícil. Los analistas señalan las recientes dificultades de Ghana y el peso de las expectativas, mientras que Panamá es presentado como un equipo en constante mejora. El partido se considera una prueba crucial pero impredecible para las aspiraciones de ambos de avanzar.
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