
El Niño 2026 se perfila como un 'Súper Niño': la ONU pide fondos y América Latina se prepara
Con un 63% de probabilidad de ser muy intenso, el fenómeno climático moviliza a gobiernos desde Brasil hasta México, mientras la FAO y el PMA reclaman recursos para mitigar sequías, inundaciones y olas de calor.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) emitieron un inusual llamamiento conjunto para recabar fondos adicionales que permitan mitigar los efectos de un fenómeno de El Niño que los modelos climáticos perfilan como potencialmente histórico. La agencia estadounidense NOAA calcula un 63% de probabilidades de que el episodio alcance una intensidad 'muy fuerte' entre noviembre de 2026 y enero de 2027, mientras que los meteorólogos de Metsul, en Brasil, documentan una nueva ola de calor oceánico en el Pacífico que refuerza las condiciones para un 'Súper Niño', comparable a los devastadores eventos de 1982-83, 1997-98 y 2015-16. El calentamiento anómalo de las aguas superficiales alterará los patrones atmosféricos globales, con un menú de sequías prolongadas, inundaciones repentinas y temperaturas récord que golpearán de manera desigual a los continentes.
Desde Brasilia, la respuesta institucional se articula a través de una Sala de Situación Interministerial instalada por la Casa Civil, que coordina a una veintena de ministerios y órganos federales. El ministro de Integración y Desarrollo Regional, Waldez Góes, subrayó que el país mantiene una preparación permanente, pero admitió que la magnitud prevista exige una unificación de esfuerzos. Los impactos, sin embargo, serán heterogéneos: en la región de Campinas, en el interior paulista, la meteoróloga Ana Ávila, del Cepagri de la Unicamp, explicó que la zona se sitúa en una franja de transición. Al norte predominarán el tiempo seco y el calor extremo, mientras que al sur las precipitaciones pueden ser más abundantes. Esa dualidad se traducirá en riesgos para la salud —golpes de calor, deshidratación— y en un encarecimiento de servicios básicos como la electricidad y el agua.
En México, el Servicio Meteorológico Nacional advierte que la canícula de 2026 —el período estival de calor intenso y lluvias escasas— coincidirá con un El Niño que ya se consolida en el Pacífico y que podría alcanzar niveles fuertes hacia fin de año, augurando el calor más extremo de la década. En el Cono Sur, el sector agropecuario argentino enciende las alertas pero también vislumbra una oportunidad. Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales del INTA, señaló que las elevadas probabilidades de precipitaciones sobre la Cuenca del Plata representan 'una oportunidad para tomar buenas decisiones', aunque advirtió que el exceso hídrico puede convertirse rápidamente en anegamientos y pérdidas productivas si no se planifica con antelación.
En Colombia, las autoridades de Norte de Santander activaron protocolos preventivos y recordaron a los municipios la necesidad de contar con convenios con los cuerpos de bomberos, al tiempo que pidieron a la ciudadanía evitar las 'quemas controladas' que con frecuencia derivan en incendios forestales. La FAO y el PMA insisten en que la comunidad internacional debe actuar ahora, antes de que el fenómeno se intensifique, para evitar crisis alimentarias y humanitarias en las regiones más vulnerables. La ventana de preparación se acorta, pero, como subrayan los técnicos argentinos, disponer de pronósticos cada vez más precisos permite transformar una amenaza climática en una oportunidad de gestión del riesgo.
Artículos relacionados
Se cancelan las negociaciones técnicas entre EE.UU. e Irán en Suiza en medio de nuevos combates en Líbano
14 idiomas · 63 medios
DeportesVictoria histórica de Canadá empañada por la grave fractura de Ismael Koné
11 idiomas · 69 medios
DeportesMéxico, primer clasificado a dieciseisavos tras vencer a Corea del Sur con gol de Romo
10 idiomas · 44 medios