
El último disco de PlayStation: la nostalgia y la resistencia ante el fin de una era
Sony dejará de fabricar juegos en formato físico a partir de 2028, una decisión que desata el debate sobre la preservación, el coleccionismo y el futuro del mercado de segunda mano.
La mañana del miércoles, la cadena española de videojuegos GAME no promocionó ofertas ni reservas. En su lugar, difundió un comunicado que hablaba de la pérdida de una libertad: la de prestar, vender, coleccionar y elegir dónde comprar un videojuego sin monopolios. El detonante había llegado horas antes desde Tokio: Sony Interactive Entertainment anunciaba que, a partir de enero de 2028, dejaría de producir discos físicos para todos los nuevos títulos de PlayStation.
En una entrada del blog oficial firmada por Sid Shuman, director sénior de comunicaciones, la compañía calificó la medida como una «evolución natural» para adaptarse a las tendencias de consumo. Los datos respaldan el giro: en el último año fiscal, las descargas digitales representaron cerca del 80% de las ventas de juegos completos de Sony, según su informe corporativo de 2025. La empresa aclaró que los títulos lanzados antes de esa fecha seguirán disponibles en disco, y que las tiendas físicas venderán los nuevos juegos únicamente mediante códigos de descarga. La decisión, sin embargo, no fue recibida como un mero ajuste técnico.
Desde España, la distribuidora Meridiem Games se sumó al rechazo de GAME, defendiendo el derecho de los jugadores a elegir el formato. En América Latina, el anuncio coincidió con otra noticia que avivó la inquietud: el cierre escalonado de la PlayStation Store para las consolas PS3 y PS Vita, que comenzará en México, Honduras y Nicaragua en agosto de 2026 y se extenderá al resto del mundo en julio de 2027. Para los coleccionistas mexicanos, la imposibilidad de adquirir nuevos contenidos en esas plataformas se interpretó como un presagio de lo que vendrá. Analistas en Londres, como Piers Harding-Rolls de Ampere Analysis, calificaron el movimiento de «momento decisivo» y pronosticaron que la futura PlayStation 6 carecerá de lector de discos, consolidando un ecosistema puramente digital. En Estados Unidos, el gasto en videojuegos físicos nuevos cayó a 1.500 millones de dólares en 2025, la cifra más baja en tres décadas, según la firma Circana.
La polémica ya había encontrado un precedente inmediato: la confirmación de que Grand Theft Auto VI, el título más esperado del año, se venderá en caja pero sin disco, solo con un código de descarga. La imagen de una estantería repleta de carátulas que ya no esconden un disco, sino una llave digital, se perfila como el símbolo de una transición que, para muchos, huele a despedida. Mientras los servidores de la PlayStation 3 se apagan lentamente en Centroamérica, cada Blu-ray de PS4 y PS5 que aún gira en una consola comienza a cotizarse como un objeto de colección, un vestigio tangible de una era que se niega a desaparecer sin resistencia.
| Prensa atlántica / anglosfera | +0.80 | aligned |
|---|---|---|
| Prensa rusa y CEI | −0.60 | critical |
| Prensa europea continental | −0.20 | neutral |
| Prensa latinoamericana | 0.00 | neutral |
Estamos presenciando el triunfo inevitable de lo digital sobre lo físico. La decisión de Sony es una decisión empresarial inteligente que se alinea con los hábitos de los consumidores.
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La decisión de Sony es una traición a los consumidores que valoran los medios físicos. Es parte de una tendencia más amplia de las empresas tecnológicas occidentales que imponen su voluntad en los mercados globales.
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Decimos adiós a una era que definió nuestra juventud. La decisión de Sony marca el final de un capítulo, pero nos adaptamos a la nueva realidad digital.
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