
Ben-Gvir cancela viaje a EE.UU. por trabas en la visa: la exigencia de huellas dactilares desata especulaciones diplomáticas
El ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, suspendió una visita familiar a Miami tras un inusual requisito biométrico de la embajada estadounidense, lo que medios de distintas regiones interpretan como una señal de desconfianza de Washington hacia el político de extrema derecha.
El ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, canceló abruptamente un viaje privado a Estados Unidos después de que la embajada estadounidense le exigiera presentarse en persona para registrar sus huellas dactilares, un procedimiento que los medios israelíes califican de extraordinario para un alto cargo con pasaporte diplomático. La visita, de carácter familiar y financiada por un empresario israelí radicado en Miami, tenía como objetivo asistir a una boda, pero la inusual solicitud consular desató de inmediato especulaciones sobre una posible reticencia de Washington a concederle el visado.
Ben-Gvir, líder del partido de extrema derecha Otzma Yehudit y figura controvertida por su historial de condenas penales —incluyendo incitación al racismo y apoyo a una organización terrorista—, acudió el lunes a la sede diplomática para cumplir con el trámite biométrico. Sin embargo, según reportes de la prensa israelí, el ministro decidió finalmente cancelar el viaje al considerar que el visado no llegaría a tiempo, mientras que allegados citados por el Canal 13 afirmaron que el proceso se topó con “dificultades” que apuntan a una posible falta de voluntad política de la administración Trump para facilitar su ingreso.
Desde la óptica iraní, la negativa tácita de visado fue presentada como un desplante deliberado de Washington hacia un miembro del gabinete israelí conocido por sus posturas incendiarias. Medios de Teherán subrayaron que la solicitud de datos biométricos a un ministro en ejercicio constituye una medida inusual que refleja la incomodidad de la Casa Blanca con el historial del político. En el mundo árabe, analistas apuntaron que el episodio evidencia las tensiones latentes entre el ala más radical del gobierno de Netanyahu y una administración estadounidense que, pese a su cercanía con Israel, debe calibrar el costo diplomático de recibir a una figura con condenas judiciales por incitación racial.
El incidente adquiere mayor relieve al producirse en un momento de reacomodo de las relaciones bilaterales tras el regreso de Donald Trump al poder. Aunque el expresidente ha sido históricamente un aliado incondicional de Israel, la exigencia de la toma de huellas a Ben-Gvir —un requisito que el propio ministro intentó minimizar asegurando falsamente que se aplica a todos los israelíes— sugiere, según observadores en el sudeste asiático, que incluso una administración afín impone límites cuando están en juego los antecedentes penales y la imagen internacional de Estados Unidos.
La cancelación deja abierta la pregunta sobre el futuro de los desplazamientos de altos cargos israelíes con perfiles polémicos. Mientras Ben-Gvir atribuyó públicamente la decisión a razones logísticas, la filtración de sus temores a no recibir el visado a tiempo alimenta la narrativa de un veto encubierto. En un contexto global donde las capitales occidentales refuerzan el escrutinio migratorio, el episodio podría sentar un precedente incómodo para otros miembros del ejecutivo israelí que, pese a ostentar pasaportes diplomáticos, cargan con antecedentes que los sistemas de admisión extranjeros ya no pasan por alto.
Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.
2 grupos editoriales · 3 idiomas
Al ministro extremista del régimen sionista se le negó la visa estadounidense, lo que demuestra que incluso Washington se muestra reacio a recibir a semejante figura. La cancelación de su polémico viaje, financiado por un empresario israelí, expone el aislamiento de la extrema derecha israelí incluso entre sus aliados.
El líder extremista del partido 'Poder Judío' de la entidad sionista se vio obligado a cancelar su viaje a Estados Unidos tras enfrentar obstáculos de visa. A pesar de tener pasaporte diplomático, fue sometido a procedimientos inusuales, lo que indica la incomodidad de Washington con la extrema derecha israelí.
Artículos relacionados
El Bürgenstock suizo acogerá la firma del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán
5 idiomas · 12 medios
EconomíaUn fondo privado de 300.000 millones de dólares, clave en el acuerdo entre Washington y Teherán
7 idiomas · 8 medios
DeportesCanadá cierra la puerta a Thomas Partey: la justicia federal rechaza el recurso de Ghana y el jugador se pierde el debut mundialista
5 idiomas · 11 medios