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Ciencia y Saluddomingo, 19 de julio de 2026

Israel despliega la inteligencia artificial en dos frentes: descifrar el cerebro y moldear la opinión pública estadounidense

Una startup revela un modelo de IA entrenado con 250.000 horas de electroencefalogramas para diagnosticar trastornos mentales, mientras se destapa una campaña de 50 millones de dólares con mensajes sintéticos dirigidos a ciudadanos de Estados Unidos.

La startup israelí Hemispheric salió de seis años de sigilo con 52 millones de dólares de financiación y un modelo de inteligencia artificial, Descartes, que interpreta la actividad eléctrica cerebral a partir de electroencefalogramas no invasivos. La compañía ha recopilado más de 250.000 horas de datos de 100.000 voluntarios en laboratorios de Israel, Estados Unidos y Filipinas, y ya colabora con farmacéuticas en investigación. Su primer producto, enfocado en el trastorno de estrés postraumático, se presentará ante la FDA a principios del próximo año, con la meta de que una prueba de 15 minutos con un casco ligero permita a los médicos obtener un informe tan sencillo como un análisis de sangre.

El modelo se entrenó con 6.000 millones de parámetros sobre una base de datos construida desde cero, porque, como señalan desde Tel Aviv, no existía un repositorio público de señales cerebrales comparable al texto de internet con el que se alimentan los grandes modelos de lenguaje. El director de tecnología, Gidi Littwin —coinventor de la patente clave del Face ID de Apple—, explica que el electroencefalograma, pese a su siglo de historia, genera ondas extremadamente complejas y variables entre personas. Descartes traduce esa complejidad a un lenguaje clínico utilizable para depresión, párkinson y deterioro cognitivo temprano. La empresa emplea a 112 especialistas y planea desarrollar su propio escáner cerebral optimizado para el aprendizaje automático.

Mientras un equipo científico intenta decodificar la mente, otra iniciativa israelí usa la inteligencia artificial con un propósito distinto: influir en la mente de los votantes estadounidenses. Documentos revelados por la prensa norteamericana muestran que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel contrató por más de 45 millones de dólares a una firma vinculada al exasesor de Trump, Brad Parscale, para una campaña de influencia digital. Miles de ciudadanos recibieron mensajes de texto de remitentes como “Emma” o “Sarah”, integrantes del grupo “Friends for Peace”, que en realidad eran textos generados por IA. La operación incluye la creación de sitios web diseñados para que asistentes como ChatGPT o Claude citen narrativas favorables a Israel cuando los usuarios pregunten sobre la alianza bilateral.

Analistas en Washington observan que la ofensiva comunicacional coincide con un deterioro de la imagen de Israel: un sondeo de Pew Research de marzo pasado indicó que el 60 % de los adultos estadounidenses tiene una opinión desfavorable del país, en un contexto de críticas bipartidistas por la guerra en Gaza y la tensión con Irán. El investigador Nick Cleveland-Stout, del Quincy Institute, estima que Israel va camino de gastar más que cualquier otro país en operaciones de influencia declaradas ante el gobierno federal este año. La táctica más novedosa, según los documentos, es la siembra de contenidos para condicionar las respuestas de los chatbots de inteligencia artificial, un giro que expertos en desinformación siguen con atención.

Los próximos hitos serán la solicitud regulatoria de Hemispheric ante la FDA para su prueba de estrés postraumático y, en el plano geopolítico, la evolución del gasto israelí en influencia exterior, que el canciller Gideon Sa’ar ha situado en más de 700 millones de dólares para 2026. Ambos frentes comparten un mismo sustrato tecnológico, pero apuntan a destinos opuestos: la salud cerebral individual y la percepción colectiva de una nación.

Divergencia — quién la cuenta y cómo
Eje: Accusa vs. Sostegno
47%Media
4 bloques · posiciones de −0.80 a +0.50
Critici verso IsraeleNeutrali o favorevoli
IRNISRATLSEA
Divergencia entre bloques de prensa
Prensa iraní y afín−0.80critical
Prensa israelí−0.20neutral
Prensa atlántica / anglosfera+0.50aligned
Prensa del Sudeste Asiático0.00neutral
Prensa iraní y afín−0.80
Voz

The Zionist regime orchestrates a media manipulation campaign with AI to buy American consent.

Mecanismodenuncia di ingerenza

By using the term 'plot' and emphasizing the secretive nature and the large sum of money, the narrative creates a sense of threat and moral outrage, positioning Israel as a deceptive actor.

Omisión

The Iranian frame omits the existence of the Israeli startup Hemispheric and its legitimate medical AI research, which is part of the same story, thereby presenting a one-sided view of Israel's AI activities.

AlarmaIndignación
Prensa israelí−0.20
Voz

Israel admits the failure of its public relations campaigns, but at the same time claims the success of its technological innovation in neuroscience.

Mecanismoautocritica e celebrazione

By juxtaposing a critical report on government spending with a celebratory startup story, the Israeli press creates a balanced but ultimately self-justifying narrative: the state's efforts may be ineffective, but Israeli ingenuity still shines.

Omisión

The Israeli frame omits the connection between the two stories: the fact that the same AI technology used for medical research is also being deployed for influence operations, which could raise ethical questions.

EscepticismoTriunfoVoces divididas
Prensa atlántica / anglosfera+0.50
Voz

The Israeli startup Hemispheric revolutionizes neurological diagnostics with AI that deciphers brain activity, promising diagnoses as simple as a blood test.

Mecanismouniversalizzazione

By emphasizing the credentials of the founders (Apple Face ID inventor) and the large funding, the narrative builds credibility and frames the technology as a legitimate scientific advancement, avoiding any political context.

Omisión

The Atlantic frame omits the other half of the story: the Israeli government's AI-driven influence campaign in the US, which is also part of the headline. This omission allows the narrative to remain purely scientific and apolitical.

TriunfoPragmatismo
Prensa del Sudeste Asiático0.00
Voz

Israel spends 731 billion rupiah on a digital influence campaign in the United States, using AI to send messages to millions of Americans.

Mecanismocronaca fattuale

By using precise numbers and describing the operation in a straightforward manner, the narrative achieves an appearance of objectivity, while implicitly normalizing the use of AI for political influence.

Omisión

The Southeast Asian frame omits the medical AI startup story, thus presenting the Israeli AI activities solely as a tool for propaganda, without the counterbalance of scientific innovation.

DistanciaPragmatismo

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Washington revisa su presencia militar en Europa para forzar a los aliados a asumir su defensa convencional·Las esponjas de cocina actúan como reservorios de patógenos incluso tras secarse·Zidane asume el mando de la selección francesa tras 14 años de Deschamps·Terremoto de magnitud 7,1 sacude el sur de Japón y activa alerta de tsunami·Lula responde con ironía a Milei y Brasil escala la crisis diplomática con Argentina·Omán propone un mecanismo regional con contribuciones voluntarias para el estrecho de Ormuz·La confrontación entre Estados Unidos e Irán se enquista en un desgaste multifrente sin salida militar clara·EE UU elimina la entrevista de asilo y acelera la derivación a jueces de inmigración·Washington revisa su presencia militar en Europa para forzar a los aliados a asumir su defensa convencional·Las esponjas de cocina actúan como reservorios de patógenos incluso tras secarse·Zidane asume el mando de la selección francesa tras 14 años de Deschamps·Terremoto de magnitud 7,1 sacude el sur de Japón y activa alerta de tsunami·Lula responde con ironía a Milei y Brasil escala la crisis diplomática con Argentina·Omán propone un mecanismo regional con contribuciones voluntarias para el estrecho de Ormuz·La confrontación entre Estados Unidos e Irán se enquista en un desgaste multifrente sin salida militar clara·EE UU elimina la entrevista de asilo y acelera la derivación a jueces de inmigración·
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domingo, 19 de julio de 2026

Israel despliega la inteligencia artificial en dos frentes: descifrar el cerebro y moldear la opinión pública estadounidense

Una startup revela un modelo de IA entrenado con 250.000 horas de electroencefalogramas para diagnosticar trastornos mentales, mientras se destapa una campaña de 50 millones de dólares con mensajes sintéticos dirigidos a ciudadanos de Estados Unidos.

La startup israelí Hemispheric salió de seis años de sigilo con 52 millones de dólares de financiación y un modelo de inteligencia artificial, Descartes, que interpreta la actividad eléctrica cerebral a partir de electroencefalogramas no invasivos. La compañía ha recopilado más de 250.000 horas de datos de 100.000 voluntarios en laboratorios de Israel, Estados Unidos y Filipinas, y ya colabora con farmacéuticas en investigación. Su primer producto, enfocado en el trastorno de estrés postraumático, se presentará ante la FDA a principios del próximo año, con la meta de que una prueba de 15 minutos con un casco ligero permita a los médicos obtener un informe tan sencillo como un análisis de sangre.

El modelo se entrenó con 6.000 millones de parámetros sobre una base de datos construida desde cero, porque, como señalan desde Tel Aviv, no existía un repositorio público de señales cerebrales comparable al texto de internet con el que se alimentan los grandes modelos de lenguaje. El director de tecnología, Gidi Littwin —coinventor de la patente clave del Face ID de Apple—, explica que el electroencefalograma, pese a su siglo de historia, genera ondas extremadamente complejas y variables entre personas. Descartes traduce esa complejidad a un lenguaje clínico utilizable para depresión, párkinson y deterioro cognitivo temprano. La empresa emplea a 112 especialistas y planea desarrollar su propio escáner cerebral optimizado para el aprendizaje automático.

Mientras un equipo científico intenta decodificar la mente, otra iniciativa israelí usa la inteligencia artificial con un propósito distinto: influir en la mente de los votantes estadounidenses. Documentos revelados por la prensa norteamericana muestran que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel contrató por más de 45 millones de dólares a una firma vinculada al exasesor de Trump, Brad Parscale, para una campaña de influencia digital. Miles de ciudadanos recibieron mensajes de texto de remitentes como “Emma” o “Sarah”, integrantes del grupo “Friends for Peace”, que en realidad eran textos generados por IA. La operación incluye la creación de sitios web diseñados para que asistentes como ChatGPT o Claude citen narrativas favorables a Israel cuando los usuarios pregunten sobre la alianza bilateral.

Analistas en Washington observan que la ofensiva comunicacional coincide con un deterioro de la imagen de Israel: un sondeo de Pew Research de marzo pasado indicó que el 60 % de los adultos estadounidenses tiene una opinión desfavorable del país, en un contexto de críticas bipartidistas por la guerra en Gaza y la tensión con Irán. El investigador Nick Cleveland-Stout, del Quincy Institute, estima que Israel va camino de gastar más que cualquier otro país en operaciones de influencia declaradas ante el gobierno federal este año. La táctica más novedosa, según los documentos, es la siembra de contenidos para condicionar las respuestas de los chatbots de inteligencia artificial, un giro que expertos en desinformación siguen con atención.

Los próximos hitos serán la solicitud regulatoria de Hemispheric ante la FDA para su prueba de estrés postraumático y, en el plano geopolítico, la evolución del gasto israelí en influencia exterior, que el canciller Gideon Sa’ar ha situado en más de 700 millones de dólares para 2026. Ambos frentes comparten un mismo sustrato tecnológico, pero apuntan a destinos opuestos: la salud cerebral individual y la percepción colectiva de una nación.

Divergencia — quién la cuenta y cómo
Eje: Accusa vs. Sostegno
47%Media
4 bloques · posiciones de −0.80 a +0.50
Critici verso IsraeleNeutrali o favorevoli
IRNISRATLSEA
Divergencia entre bloques de prensa
Prensa iraní y afín−0.80critical
Prensa israelí−0.20neutral
Prensa atlántica / anglosfera+0.50aligned
Prensa del Sudeste Asiático0.00neutral
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The Zionist regime orchestrates a media manipulation campaign with AI to buy American consent.

Mecanismodenuncia di ingerenza

By using the term 'plot' and emphasizing the secretive nature and the large sum of money, the narrative creates a sense of threat and moral outrage, positioning Israel as a deceptive actor.

Omisión

The Iranian frame omits the existence of the Israeli startup Hemispheric and its legitimate medical AI research, which is part of the same story, thereby presenting a one-sided view of Israel's AI activities.

AlarmaIndignación
Prensa israelí−0.20
Voz

Israel admits the failure of its public relations campaigns, but at the same time claims the success of its technological innovation in neuroscience.

Mecanismoautocritica e celebrazione

By juxtaposing a critical report on government spending with a celebratory startup story, the Israeli press creates a balanced but ultimately self-justifying narrative: the state's efforts may be ineffective, but Israeli ingenuity still shines.

Omisión

The Israeli frame omits the connection between the two stories: the fact that the same AI technology used for medical research is also being deployed for influence operations, which could raise ethical questions.

EscepticismoTriunfoVoces divididas
Prensa atlántica / anglosfera+0.50
Voz

The Israeli startup Hemispheric revolutionizes neurological diagnostics with AI that deciphers brain activity, promising diagnoses as simple as a blood test.

Mecanismouniversalizzazione

By emphasizing the credentials of the founders (Apple Face ID inventor) and the large funding, the narrative builds credibility and frames the technology as a legitimate scientific advancement, avoiding any political context.

Omisión

The Atlantic frame omits the other half of the story: the Israeli government's AI-driven influence campaign in the US, which is also part of the headline. This omission allows the narrative to remain purely scientific and apolitical.

TriunfoPragmatismo
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Voz

Israel spends 731 billion rupiah on a digital influence campaign in the United States, using AI to send messages to millions of Americans.

Mecanismocronaca fattuale

By using precise numbers and describing the operation in a straightforward manner, the narrative achieves an appearance of objectivity, while implicitly normalizing the use of AI for political influence.

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