
Estados Unidos cae en el último suspiro ante Turquía pero conserva el liderato del Grupo D
Un gol de Kaan Ayhan en el tiempo añadido selló el 3-2 para los turcos, aunque el equipo de Pochettino ya estaba clasificado como primero y ahora se medirá a Bosnia y Herzegovina en dieciseisavos.
El SoFi Stadium de Los Ángeles fue testigo de un desenlace agónico. Cuando el empate parecía sentenciado, Kaan Ayhan empujó el balón a la red en el octavo minuto de descuento y le dio a Turquía un triunfo por 3-2 que, sin embargo, no alteró la cima del Grupo D. Estados Unidos, que ya tenía asegurado el primer puesto, encajó su primera derrota en el Mundial de 2026 en un partido vibrante, de alternativas constantes y con una puesta en escena de Hollywood —Brad Pitt y Edward Norton figuraban entre los espectadores— que no alcanzó a empañar la clasificación.
El encuentro arrancó con un guion vertiginoso. Apenas transcurridos dos minutos, Auston Trusty cabeceó un córner en el segundo palo y anotó el segundo gol más rápido de la historia estadounidense en Copas del Mundo. La ventaja, no obstante, se diluyó con la misma celeridad. Arda Güler, la joya del Real Madrid, igualó a los diez minutos tras una pared con Baris Alper Yilmaz, y el propio Yilmaz volteó el marcador al filo de la media hora culminando una jugada colectiva por la banda izquierda. El combinado de las barras y las estrellas reaccionó en el arranque del complemento: un rechace defensivo le quedó a Sebastian Berhalter, quien sacó un remate rasante desde fuera del área para firmar el 2-2. La entrada de Christian Pulisic —ausente desde la segunda jornada por molestias físicas— insufló creatividad y el capitán estuvo cerca de marcar, pero su disparo se estrelló en el poste.
Mauricio Pochettino había dispuesto nueve modificaciones respecto a la alineación que venció a Australia. La rotación masiva respondió a una doble lógica: preservar a los titulares con tarjeta amarilla —Tyler Adams, Folarin Balogun, Chris Richards y Antonee Robinson— y probar la profundidad del plantel de cara a las eliminatorias. El técnico argentino defendió su planteamiento con vehemencia en la conferencia de prensa posterior. “Que ustedes no nos feliciten porque ganamos el grupo es un poco triste”, reprochó a los periodistas, y añadió: “¿De qué sirve ganar tres partidos si el próximo lo perdés y no ganás el Mundial?”. Sus palabras encontraron eco en distintos hemisferios: mientras en Estados Unidos varios analistas restaron dramatismo a la caída y la compararon con un partido intrascendente de final de temporada regular, en América Latina la prensa puso el foco en la exasperación del entrenador y en su llamado a valorar la clasificación como líder de zona.
Turquía, que llegó a la cita sin puntos y sin goles, se despidió del torneo con una inyección de orgullo. El conjunto de Vincenzo Montella, que también introdujo siete cambios, encontró por fin la eficacia que le había sido esquiva en las derrotas previas ante Paraguay y Australia. La celebración turca tras el gol de Ayhan contrastó con la escena de los jugadores estadounidenses reunidos en círculo sobre el césped, un gesto que, según relataron fuentes cercanas al vestuario, buscaba blindar la confianza acumulada durante una primera fase en la que despacharon a Paraguay por 4-1 y a Australia por 2-0.
Con el Grupo D ya liquidado, Estados Unidos se concentra ahora en el cruce de dieciseisavos de final frente a Bosnia y Herzegovina, uno de los mejores terceros que emergió del Grupo B. Pochettino recuperará a todas sus piezas clave —ningún futbolista arrastra suspensión— y dispondrá de un Pulisic cada vez más entonado. El desafío de la fase de eliminación directa pondrá a prueba si la apuesta por la rotación y el mensaje de mesura del técnico argentino logran traducirse en un paso adelante en el Mundial que el país coorganiza junto a México y Canadá.
Cómo la misma historia se cuenta en otros lugares.
2 grupos editoriales · 3 idiomas
El entrenador argentino reprendió a la prensa por ignorar el triunfo en el grupo, calificando de triste que nadie felicitara. Subrayó que el verdadero objetivo es pelear por el título mundial de 2026 y que la rotación era imprescindible. La derrota es solo un detalle en una campaña enfocada en el trofeo.
La selección estadounidense no se inmuta por la derrota de último minuto ante Turquía, tras haber asegurado ya el primer puesto del grupo. Los jugadores y el entrenador mostraron confianza y subrayaron que el verdadero torneo comienza ahora. La derrota se considera un pequeño tropiezo sin impacto en el impulso del equipo hacia la fase eliminatoria.
Amplía tu mirada
Trump acusa a Irán de violar la tregua tras ataque con drones en el estrecho de Ormuz
8 idiomas · 38 medios
Desde Economy & MarketsVolkswagen duplica sus recortes: hasta 100.000 empleos y el cierre de cuatro plantas en Alemania
10 idiomas · 34 medios
Desde TechnologyLa alerta sísmica de Android que suplió al Estado en Venezuela y su limitado alcance en otras regiones
4 idiomas · 12 medios